Documento de Trabajo Nº 71

CEFID-AR

 

Luego de un fuerte período de expansión económica (2003 - 2011), a partir de 2012, la Argentina ingresó en una etapa de fuerte restricción de divisas, que obligó al Estado nacional a adoptar políticas de restricción de importaciones y de control de cambios, para hacer frente a este desafío. En este contexto, el problema de la fuga de capitales en todas sus variantes, toma más relevancia, y constituye a todas luces un capítulo crucial para la resolución de la restricción externa (ver Gaggero, Rua, Gaggero [2013]).

La fuga de capitales por vía de la manipulación de los precios de transferencia puede tomar varias formas, que van desde la sub y sobre facturación de exportaciones y de importaciones, hasta las reestructuraciones de negocios, todas ellas orientadas a articular “cadenas de riqueza globales” (Seabrooke y Wigan [2014]), mediante las cuales la generación de valor en los países en desarrollo genera utilidades y riqueza que se localiza fuera de ellas, en entidades estratégicamente ubicadas en jurisdicciones que brindan beneficios tributarios, y/o conductos específicos; y aseguran el secreto financiero y la protección efectiva de la verdadera identidad de sus titulares.

Como ya se concluyó en Grondona [2014], para una mayor comprensión de la magnitud del problema, resulta imprescindible analizar con mayor profundidad el impacto de la problemática de los precios de transferencia1 en distintos sectores de la economía, desde la cultura hasta la minería o la industria automotriz, pasando por el complejo sojero; y evaluar la efectividad de la normativa de precios de transferencia para reducir la evasión, la elusión fiscal y la fuga de capitales; responsabilidad de la que debe apropiarse el Estado Nacional, dado el enorme valor consolidado de las divisas que se pierden como consecuencia de la manipulación de los precios de transferencia.

 

Documento de Trabajo Nº 71 – julio de 2015