Documento de Trabajo Nº 34

CEFID-AR

 

América Latina experimentó en el período precedente a la crisis global una dinámica inédita en etapas anteriores. En ella coincidió un crecimiento acelerado de sus economías con el mejoramiento de aspectos macroeconómicos fundamentales.

Ese comportamiento virtuoso también permitió un avance en los indicadores sociales, como la disminución del desempleo y la pobreza. Luego de seis años de notables resultados sobrevino la crisis internacional.

Esa crisis tuvo un sensible impacto en la región. Sin embargo, algunas políticas previas de generalizada aplicación en estos países permitieron a los gobiernos afrontarla con un mayor margen de maniobra. Las mejoras producidas, durante el sexenio anterior, en las cuentas corrientes de las balanzas de pagos, en la reducción del endeudamiento respecto del PBI y de las exportaciones, el progreso en el desempeño fiscal y, como clave principal, la acumulación de reservas, les han permitido a los gobiernos instrumentar medidas y programas que lograron suavizar su impacto.

Las lecciones de las crisis regionales que antecedieron al colapso global, más la conciencia compartida respecto de la ineficacia e insolvencia de la arquitectura financiera internacional para proveer liquidez de emergencia, explican las razones por la que se constituyeron esos stocks preventivos de reservas. En experiencias, como el caso argentino, de políticas cambiarias administradas en pos de sostener niveles competitivos para la tasa de cambio, se agregaba una razón adicional que coadyuvaba a la acumulación de divisas por los estados.

 

Documento de Trabajo Nº 34 - Diciembre de 2010