Desregulación cambiaria, fuga de capitales y deuda: la experiencia argentina reciente

Magdalena Rua, Nicolás Zeolla


Desde el 2011 hasta el 2015, en Argentina se implementaron un conjunto de regulaciones sobre los flujos de divisas, principalmente focalizadas en el uso y destino de la moneda extranjera que adquiría el sector privado para fines no productivos.

El punto más alto de regulación fue a mediados de 2012 cuando se prohibió completamente la adquisición de moneda extranjera para fines no productivos, lo que provocó serias dificultades en determinados sectores de la economía, como el inmobiliario,2 originando un fuerte malestar en las capas medias y altas de la sociedad argentina acostumbradas a acumular sus ahorros en dólares. A partir de 2014, se flexibilizó parcialmente el acceso a la moneda extranjera y se buscó agilizar los controles sobre las transacciones comerciales, a pesar de que persistían estrictas regulaciones sobre el uso de las divisas.

Tras el cambio de gobierno (diciembre de 2015), se implementó un plan económico de corte liberal que impulsó, entre sus primeras medidas, la eliminación de todos los controles cambiarios y de capitales, con la expectativa de que dicha desregulación generase en el corto plazo una reversión de la fuga de capitales a la par de promover un nuevo ciclo de crecimiento económico. Sin embargo, esto no sucedió. La aceleración inflacionaria deprimió el poder adquisitivo del salario, contrayendo el consumo y la actividad económica, mientras que la salida de divisas, lejos de revertirse, se aceleró. Como contrapartida, se dio inicio a un nuevo ciclo de endeudamiento externo, el cual se había interrumpido durante los 15 años previos.

El presente artículo busca analizar las causas y los aspectos sobresalientes de las transformaciones recientes en el funcionamiento del mercado de cambios argentino, como evento histórico que cuestiona los presupuestos de la literatura convencional sobre la naturaleza de la fuga de capitales basada en las erróneas decisiones de política macroeconómica, la debilidad de los fundamentos o los riesgos de expropiación (Khan y Haque, 1985). Considerando que ha transcurrido más de un año del cambio de gobierno, los principales elementos que definen el cumplimiento de los objetivos iniciales de las medidas adoptadas son factibles de ser evaluados.

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Revista Problemas del Desarrollo Nº 194 (UNAM) - julio-septiembre de 2018