Yo me quedo en casa, patrona

El aislamiento social preventivo no se vive del mismo modo en todas las clases sociales: para las familias pudientes con mansiones, un mes sin el personal doméstico puede ser una pesadilla. Por eso activan una batería de chantajes emocionales y patronales, para impedir que las trabajadoras del hogar cumplan el aislamiento social preventivo en sus casas. Pero las abejas se siguen organizando y esta vez toca cuidarse. Cómo se comunican, el sindicato que aun no está, la estrategias para plantarse. ¿Ahora sí las vemos?

Desigualdad y descontento social en América Latina

La ola de protestas volvió a colocar en primer plano la concentración del ingreso en América Latina. Más allá de que los indicadores muestran una reducción de la desigualdad relativa, cuando se toman en cuenta el retroceso en el bienestar producido a raíz del fin del auge de las materias primas y las limitaciones de los indicadores de la desigualdad comúnmente utilizados, la oleada de protestas como rebelión frente a la desigualdad adquiere todo su sentido. Habría que poner el foco en la construcción de indicadores de desigualdad que puedancapturar mejor el descontento que surge de ella.

La agenda del 19

 

Desde el 2015 se ha escrito muchísimo para caracterizar y denunciar al gobierno de los CEOs: la desindustrialización, la desocupación, el crecimiento de la desigualdad en el reparto del ingreso, la exclusión, el ajuste en ciencia, la cancelación de los proyectos de desarrollo autónomo de tecnología. Ahora, comenzando el 2018, es necesario discutir y acordar una propuesta programática para el 2019 que permita reconstruir lo destruido y avanzar más allá.

Hegemonía y contrahegemonía

 

Antonio Gramsci (1891-1937) pagó con once años de cárcel y salir de ella gravemente enfermo para morir días más tarde, haber enfrentado a las clases dominantes de Italia y haber querido hacer una sociedad mejor. En esos once años encarcelado trató de explicarse por qué la gente piensa como piensa, cómo era posible que no se comprendiera la raíz represiva y antiobrera del fascismo. Cómo podían apoyarlos aquellos que iban a ser marginados y hasta reprimidos por el gobierno de Mussolini.