La economía, según Ferrer

Hablar con Aldo Ferrer es hacerlo con la heterodoxia económica en persona. Desde que egresó de la Facultad de Económicas, allá por la década del ’50, que viene luchando –muchas veces en soledad– contra las posturas económicas liberales y neoliberales. Es el faro y la inspiración de la mayoría de los economistas heterodoxos. No concibe a la Argentina sin el desarrollo de una estructura productiva fuerte, con la industria en el centro de la escena. En charla con Veintitrés, habla de la coyuntura económica y le saca dramatismo a la situación, al tiempo que descree que, de imponerse en 2015, la oposición vaya a desandar lo conseguido durante el kirchnerismo.

Un empresario nacional

Acto realizado por APYME, IADE y el Centro Cultural de la Cooperación.

El 25 de mayo de 1973 asumía la presidencia de la Nación Héctor josé Cámpora, quien había resultado electo con el 49% de los votos en los comicios de marzo de ese año. lo acompañaba un gabinete «consensuado» que juraba pocas horas después. el influyente ministerio de Hacienda y Finanzas quedaba en manos de josé Ber gelbard y su equipo. «Por fin había llegado; luego de 30 años de esfuerzo, llegaba donde quería llegar con sus ideas de “burguesía nacional” la figura más poderosa y más compleja del nuevo gobierno, el verdadero jefe de los burgueses nacionales», relata la periodista María Seoane en El burgués maldito, el perfil más completo del líder histórico de la Confederación general económica (CGE), la organización que representó por más de tres décadas a los pequeños y medianos empresarios y al llamado «empresariado nacional».

De nuevo sobre la burguesía nacional

La burguesía nacional se ha puesto, nuevamente, de moda en estos días. En rigor, bastó que el presidente de la Nación mencionara su interés por consolidar ese grupo social para que se lanzara un debate amplio sobre un tema que había “quedado debajo de la alfombra” en los aciagos años ´90. Ese olvido era explicable cuando la prioridad de la política económica se volcaba a la especulación financiera y el aliento sin límites al ingreso y salida de divisas en el país. Era explicable, también, debido a que buena parte de la opinión pública había perdido su entusiasmo por esa burguesía local desde fines de la década de los ochenta; las experiencias concretas y desafortunadas que experimentó la sociedad frente a algunos de los mayores empresarios y ejecutivos locales fueron determinantes en ese sentido. Pero ni la desilusión ni la moda son buenos consejeros.

Notas sobre la burguesía nacional, el capital extranjero y la oligarquía pampeana

Los trabajos aquí presentados sobre la trayectoria de la empresa Siam Di Tella constituyen de por sí una contribución relevante a los estudios de caso pero, además, son importantes porque invitan a reflexionar sobre los sujetos sociales que, eventualmente, deberían encabezar la reconstrucción del país luego de la hecatombe generada por la valorización financiera vigente durante los últimos 30 años. Específicamente, invitan a examinar el concepto y la conformación de la burguesía nacional, problemática compleja por su ambigüedad, que ha dado lugar, y lo sigue haciendo, a reiteradas controversias porque históricamente ha formado parte de los sujetos sociales que plasmaron proyectos económicos, sociales y políticos que, durante la sustitución de importaciones, enfrentaron el orden establecido por los sectores dominantes.

¿Qué significa hoy "burguesía nacional"?

A continuación reeditamos, en su memoria, el artículo de Pablo Galetti (1922-2011) publicado en Realidad Económica n°201

Galetti señala que "En estos días estuvo en boca de muchos si era factible y/o necesario recrear una 'burguesía nacional' como base esencial para desarrollar un modelo productivo al servicio del país. En primer lugar, cabe señalar que la creación o no de una burguesía, más allá de su carácter, es un proceso histórico-social y no se puede determinar por la voluntad del Estado ni de ningún sector".