El compromiso es con nuestros votantes

 

Apenas finalizadas las elecciones, Cambiemos intentó, rápidamente, homogeneizar el sentido del voto. El Presidente se propuso sintetizar el resultado de las urnas en una serie de medidas cuyos lineamientos generales expuso hace más de una semana ante un amplio espectro de sectores políticos, económicos, sociales y judiciales. Se trata de una batería de reformas destinadas a construir una suerte de gran acuerdo nacional con un claro sesgo pro empresario y funcional a los financistas internacionales.

Un cambio sin la bendición de la Iglesia

En medio de las críticas generalizadas a la reforma del Ministerio Público Fiscal que impulsa el Gobierno tras forzar la renuncia de Alejandra Gils Carbó, la Iglesia Católica sumó la suya: en una carta firmada por varios obispos, entre ellos el nuevo titular del Episcopado, Oscar Ojea, y representantes de los curas villeros pidieron que no se elimine el programa de acceso a la Justicia de los sectores más vulnerables.

Principales lineamientos del proyecto de reforma laboral

 

La difusión del proyecto de reforma laboral constata que tras los resultados electorales se desechó la idea de restringir los cambios al nivel sectorial y se presenta un proyecto amplio, que avanza en múltiples aspectos. Incluso se introducen modificaciones que retrotraen normas a las vigentes durante la última dictadura militar (a pesar de su vocación “modernizante”) o bien introducen elementos de la reforma brasilera.

Del pánico a la revancha

 

Desde su nacimiento, el PRO fue sumando managers y abogados de negocios desilusionados con la clase política y temerosos de un giro chavista en la Argentina. La intensidad de este temor permite entender la intensidad de la sensación de revancha que el personal del gobierno de Cambiemos expresó públicamente, una vez en el poder, frente a los partidarios del kirchnerismo. Para los managers, esta es la posibilidad de obtener reconocimiento social en un país en el que siempre se sintieron menospreciados. Un fragmento de “La larga marcha de Cambiemos”, de Gabriel Vommaro (Siglo XXI Editores)