La metodología del ajuste

 

En virtud de que la propuesta oficial –y recientemente ratificada en el dictamen de Comisión del Senado- que implica actualizar las jubilaciones, las AUH y el salario familiar con la variación de precios, y del escaso efecto del “incentivo” por encima de la inflación propuesto (acotado a la evolución salarial en un 30%), en adelante, los jubilados, los beneficiarios de la AUH y del sistema de asignaciones familiares no podrán ganar poder adquisitivo sino que –cuanto mucho- podrán esperar a no reducir sus ingresos reales.

La política en las calles

 

Durante tres días de la última semana la política nacional cambió de lugar: salió de los ámbitos cerrados donde el macrismo realiza sus convocatorias al “diálogo” y se expresó masivamente en las calles de todo el país. Se desplazó desde el anonimato de esos encuentros reservados hacia las muchedumbres retratadas en imágenes aéreas. Fueron tres días donde la política tuvo la mirada panorámica de los drones. 

Neoliberalismo periférico y "sociedad del des-conocimiento"

 

Del falso programa político presentado por el macrismo en la campaña electoral para encubrir las intenciones predatorias de las corporaciones que lo controlan, queremos enfocarnos en dos puntos interconectados: (i) un núcleo de incoherencias discursivas: el uso que hacen Macri y sus CEOs de las nociones de "competitividad", "emprendedorismo" y "sociedad del conocimiento"; y (ii) una mentira: la promesa de dar continuidad a las políticas de CyT del segundo ciclo peronista (2003-2015).

La apertura al mundo de Macri

 

Corren vientos de primavera pero no traen la lluvia de inversiones ni pobreza cero reiteradamente prometidos por este gobierno. En su lugar, furiosas ráfagas desparraman la hojarasca de promesas incumplidas y exponen la inminencia de una “tormenta perfecta”: rápido vaciamiento del país, acumulación de miseria y creciente inestabilidad política.

La recaída

En este mismo espacio, en el primer domingo de 2016, se sostuvo, contra la opinión del grueso de los economistas del poder, que el año en curso sería recesivo y, en particular, que la recuperación anunciada para la segunda parte del año no sucedería. El pronóstico no se debió a la posesión de la bola de cristal, saberes altamente sofisticados o a información reservada. Surgió de reglas muy sencillas asequibles a cualquier estudiante de los primeros años de la carrera de Economía: el análisis del comportamiento de cada uno de los componentes de la demanda, entre ellos el consumo, la inversión y las exportaciones. El mismo análisis estandarizado puede aplicarse hoy para 2017.