Una batalla narco tras otra

El aberrante homicidio de tres pibas que conmocionó durante algunos días a la opinión pública, luego pasó al olvido. Mientras tanto, los barrios populares se sacuden al compás de la consolidación del negocio narco. Y las instituciones estatales y comunitarias lidian en sus territorios con una violencia sin parangón, a la vez que presencian perplejas el éxodo de vecinos hacia las empresas criminales que reparten terror y también ganancias. Apuntes para intentar pensar más allá del diagnóstico.

Tres focos calientes, narcos en control fuera y dentro de las cárceles e incapacidad de coordinación de políticas, las debilidades de Argentina en el mapa actual del narcotráfico

Un grupo de fiscales informó al Ministerio de Justicia que diecinueve jefes narcos manejan el negocio desde las cárceles pero el Ejecutivo sostiene que el problema está en los territorios y que las restricciones en los penales tocaron techo. Mientras tanto, la narcocriminalidad se recalienta en los territorios más afectados: Rosario, el Conurbano bonaerense y Misiones, por la frontera con Paraguay y Brasil. Pases de facturas entre el Estado Nacional y las provincias y tensiones entre los poderes Ejecutivo y Judicial.