Pluriempleo: un fenómeno creciente
El pluriempleo es un fenómeno extendido que afecta a 1 de cada 10 ocupados. Además, es un proceso creciente, en los últimos 8 años su incidencia aumentó 3 puntos: del 8,7% del total de ocupados en 2017 al 11,5% en 2025.
En el marco de una década de estancamiento de la economía argentina y del surgimiento de fenómenos globales como la economía de plataformas, el mercado de trabajo viene sufriendo una transformación importante en los últimos años. Una de los fenómenos más relevantes en el último tiempo ha sido la expansión del pluriempleo.
El pluriempleo está definido como la situación de aquellos trabajadores que desempeñan dos o más ocupaciones de manera simultánea. Existen dificultades metodológicas para aproximarse al fenómeno en Argentina. La principal fuente de información, que será la que utilizaremos a lo largo del estudio, es la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de INDEC, la encuesta más completa sobre las condiciones de vida de la población argentina. El cuestionario relativo al pluriempleo es acotado, en tanto únicamente pregunta: (1) sobre la presencia de una ocupación adicional además de la principal, (2) cuántas ocupaciones son en total, (3) la cantidad de horas destinadas (obtenida por diferencia entre las horas totales y la de la ocupación principal) y (4) el ingreso adicional generado por este (o estos) empleo adicional (obtenido por diferencia). La limitación central es que el empleo adicional casi no se caracteriza, ya que el bloque de condiciones laborales —rama de actividad, categoría ocupacional, tamaño del establecimiento, calificación, registración, antigüedad, lugar de trabajo— se refiere exclusivamente a la ocupación principal.
Hecha esta aclaración, el fenómeno del pluriempleo muestra un crecimiento importante en los últimos años: en el 2025, un 11,5% de los ocupados fueron pluriempleados, alcanzando el máximo registro de la serie junto a 2024.
GRAF. 1 – Tasa de pluriempleo en ocupados (en porcentaje)

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
Características de los pluriempleados
Entre los pluriempleados la mayoría son jefes de hogar y mujeres. Además, la incidencia del pluriempleo sube con el nivel educativo. Dentro de los asalariados, el pluriempleo es mayor, especialmente en los públicos. Trabajan muchas horas.
El pluriempleo es un fenómeno con algunas tendencias generalizadas. Un 81% de los pluriempleados tienen dos ocupaciones y en mayor medida son jefes/as de hogar (63% del total). La participación de las mujeres es mayor (56% del total), mientras que más de la mitad está concentrado en el Gran Buenos Aires (54%). A nivel etario, la distribución de los pluriempleados aumenta a medida que se alcanza la edad activa de mayor plenitud (35 a 49 años), descendiendo después de eso. A su vez, el pluriempleo crece a medida que el nivel educativo se incrementa, alcanzando un pico en las personas con educación superior completa (42% del total). Un 54% de los pluriempleados son asalariados, destacando al interior los asalariados públicos (24% del total). En cuanto a la intensidad horaria, los pluriempleados trabajan 16% más de horas respecto a las personas con un solo empleo y un 44% de ellos son sobreocupados.
TAB. 1 – Rasgos principales del pluriempleo

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
Los dos mundos del pluriempleo
El pluriempleo se puede separar en dos mundos: “tradicional” y el “emergente”. El primero responde a la lógica de la organización del sector, está compuesto por Educación, Salud y Servicio doméstico y representa el 52% del total. El segundo contiene al restante (48%) y responde a transformaciones tecnológicas/flexibilidad y/o a la necesidad de compensar la pérdida del poder adquisitivo.
El fenómeno muestra heterogeneidades importantes. Para entender mejor su complejidad, es posible diferenciar al pluriempleo entre dos grupos. El pluriempleo “tradicional” estará conformado por los trabajadores de los sectores de Educación, Salud y Servicio doméstico, que estructuralmente muestran una mayor tasa de pluriempleo producto de la forma en la que se organiza el trabajo y cuestiones idiosincráticas del tipo de ocupación, en particular del sector. Estos representan un 52% del total de las personas con más de un trabajo y su participación en el sector público es particularmente elevada (55% excluyendo al Servicio doméstico).
GRAF. 2 – Tasa de pluriempleo por sector de actividad

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
Por su parte, el pluriempleo “emergente” agrupa al resto de los pluriempleados, un 48% del total. En estos casos, el fenómeno responde a dos factores: (i) la revolución tecnológica y los cambios en los paradigmas del trabajo, dónde conceptos como flexibilización, libertad o autogestión ganan lugar en el ideario de los trabajadores, y; (ii) la necesidad de sumar un trabajo adicional ante la caída del poder adquisitivo del ingreso principal.
GRAF. 3 – Participación en el pluriempleo según grupo (año 2025)

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
GRAF. 4 – Tasa implícita de pluriempleo según grupo (año 2025)

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
Pluriempleo tradicional: mujeres adultas. Pluriempleo emergente: varones jóvenes
El pluriempleo tradicional tiene una alta presencia de mujeres (77%) y una estructura etaria más avanzada. Sacando al empleo de casas particulares, la mayor parte trabaja en el sector público. El emergente tiene más varones (60%) y una composición más joven.
El pluriempleo tradicional se caracteriza por una elevada feminización (77% del total). Esto se debe a que en estos sectores el empleo femenino es mayoritario: Educación tiene un 72% de mujeres, Salud un 70% y Servicio doméstico un 97,6%. Ahora bien, la tasa de pluriempleo al interior de este subgrupo, es mayor en hombres (29%) que en mujeres (25%). En el pluriempleo emergente la mayor participación al interior de este subgrupo es masculina (60% del total), que también está explicado por una mayor participación de varones en el conjunto agregado (65% del total). Sin embargo, la tasa de pluriempleo es mayor en mujeres (10%) que en varones (8%).
En lo que respecta a la distribución etaria, el pluriempleo tradicional se caracteriza por una mayor participación de personas más avanzadas en edad. El segmento mayoritario es el de 35-49 años (45% del total), que además tiene la mayor tasa de pluriempleo al interior. Luego le sigue el segmento de 50-64 años, que acapara un 35% de total. Si además sumamos un 4,8% que tiene más de 65 años, las personas con más de 50 años suman un 39,6% del total. La contracara de esto es que los más jóvenes (14 a 34 años) alcanzan tan solo un 15% de participación.
Por su parte, el pluriempleo emergente muestra una distribución etaria más joven. La franja etaria de 35-49 años también acapara la mayor parte de la población (49%) y tiene la mayor tasa de pluriempleo (11%). Ahora bien, el segmento joven (14 a 34 años) concentra casi un 30% del total de los pluriempleados, prácticamente duplicando la participación de los pluriempleados tradicional. Esto tiene como contracara que la participación de las personas de más de 50 años (22%) es menor respecto al pluriempleo tradicional.
GRAF. 5 – Tasa de pluriempleo y participación según género. Pluriempleo tradicional.

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
GRAF. 6 – Tasa de pluriempleo y participación según género. Pluriempleo emergente.

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
Los pluriempleados trabajan más horas, pero dentro de los emergentes hay más sobreocupación
Los pluriempleados trabajan 43 horas semanales frente a 37,5 horas de las personas con un solo empleo. En el tradicional, solo el 26% está sobreocupado (más de 45 horas) y el 56% trabaja menos de 40 horas. En el emergente la sobreocupación es la norma (56% trabaja más de 45 horas). El 22% trabaja más de 60hs semanales (+ de 12hs por dia).
Los pluriempleados trabajan 6 horas más por semana que las personas con un solo empleo. Mientras las personas con un solo empleo trabajan 37,5 horas a la semana, las personas con más de una ocupación trabajan, en promedio, 43, horas semanales (un 16% más). Ahora bien, detrás de este comportamiento generalizado, también se observa una heterogeneidad importante entre el pluriempleo tradicional y el pluriempleo emergente.
En el subgrupo tradicional, los pluriempleados trabajan en promedio 36 horas semanales, 7 horas más (+24%) respecto a las personas de los mismos sectores que tienen un solo empleo (29 horas) pero una cantidad de horas similar a las personas con un solo empleo del total general.
Por su parte, en el pluriempleo emergente, los individuos trabajan en promedio 49 horas semanales, 10 horas más (+26%) que las personas con un solo empleo (39 horas). Es decir, trabajan más de un día extra respecto a las personas con un solo empleo.
Si bien las brechas entre pluriempleados y personas con un solo empleo son similares en sendos subgrupos (en porcentaje), se observa que dentro del pluriempleo tradicional la mayor parte de las personas trabajan menos de 40 horas semanales (56%), lo cual responde a las características de los sectores en cuestión (un 69% de las personas con un solo empleo dentro de estos sectores trabaja menos de 40 horas). Por su parte, solamente un 26% está sobreocupado (más de 45 horas semanales) y, al interior, 6,2 puntos porcentuales corresponden a personas que trabajan más de 60 horas promedio semanales.
Dentro del pluriempleo emergente la sobreocupación pareciera ser la norma: un 56% del total trabaja más de 45 horas, y, dentro de esto, 22 puntos corresponden a personas que trabajan más de 60 horas semanales promedio, es decir, más de 12 horas por día. Esto muestra un elevado nivel de sobreocupación y una mayor intensidad horaria en este subgrupo de sectores: representan un 66% del total de los pluriempleados sobreocupados. En sentido contrario, el porcentaje de pluriempleados que trabaja menos de 40 horas es de tan solo un 29%, sensiblemente por debajo del pluriempleo tradicional.
GRAF. 7 – Horas semanales totales promedio según tipo de pluriempleo

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC
Flexibilidad o compensación Dos caminos al segundo empleo
Dentro del pluriempleo emergente, se diferencian dos fenómenos: el de aquellos que puede asociarse a cierta preferencia por la flexibilidad y/o cultura de la intensidad laboral, del de aquellos asociados a la crisis de ingresos.
El pluriempleo “cuello blanco” se relaciona con mayor ingreso relativo: con predominio femenino, alta calificación y nivel educativo. Trabajan 45 horas semanales promedio y tienen menor informalidad que el promedio.
En los “cuello azul” con menor ingreso relativo, con predominio masculino, menor calificación y nivel educativo, trabajan 50 horas semanales promedio y tienen una informalidad mayor.
A pesar de las características generales mencionadas, al interior del subgrupo emergente conviven realidades diferentes entre sí. Una parte se explica por el aumento en la diversificación laboral, producto de las tendencias generadas por las nuevas tecnologías, el auge del empleo freelance y un cambio mundial de paradigma hacia la búsqueda de múltiples fuentes de ingreso. Por el otro lado, la caída del ingreso real es otro de los factores que explica una porción del pluriempleo: frente a la crisis de ingresos generalizada, las personas buscan compensar con un empleo adicional la caída del ingreso principal.
Para intentar captar estos dos fenómenos, si al interior del pluriempleo emergente cruzamos la intensidad de trabajadores calificados (profesionales + técnicos) y el porcentaje de personas en el quintil 5 del ingreso per cápita familiar y separamos por sector de actividad, se observan dos universos diferentes.
En un cuadrante noreste se concentra el pluriempleo emergente “cuello blanco”, dónde se encuentran los sectores de Servicios profesionales y técnicos, Finanzas, Información y comunicaciones y Arte y entretenimiento. Estos representan un 37% del pluriempleo emergente y su tasa de pluriempleo alcanza un 12,2%. Por su parte, el otro segmento es el pluriempleo emergente “cuello azul”, conformado por el resto de los sectores y dónde destacan Administración pública, Industria, Hoteles y restaurantes. Estos representan un 63% del pluriempleo emergente y la tasa de pluriempleo es del 7,9%.
ESQ. 1 – Composición del pluriempleo

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH y CGI, INDEC.
Nota: Se consideraron las participaciones de la EPH y se realizó la expansión a total país a partir de los datos CGI, INDEC.
Si bien en términos etarios muestran una distribución similar, el pluriempleo cuello “blanco” es más feminizado (45%) respecto al cuello “azul” (38%). Respecto a su calificación, el pluriempleo cuello “blanco” tiene un 71% de personas calificadas (profesionales + técnicos), mientras que el pluriempleo cuello “azul” tiene tan solo un 27%. Esto se refleja también en el nivel educativo de cada subgrupo: el 60% del pluriempleo cuello “blanco” cuenta con educación superior completa, mientras que en el cuello “azul” la participación es de un 31%. En cuanto a la formalidad, se observa que los pluriempleados cuello “azul” cuentan con una tasa de informalidad mayor (39%) respecto al cuello “blanco” (30,5%). Por último, los pluriempleados cuello “azul” trabajan más horas (50 horas semanales promedio) que los cuello “blanco” (45 horas semanales promedio).
GRAF. 8 – Porcentaje de calificados (eje y) y porcentaje de personas en el quintil 5 (eje x) por sector de actividad en el pluriempleo emergente

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC.
Nota: el tamaño de la esfera corresponde al tamaño del sector
Un fenómeno estructural con novedades
El aumento del pluriempleo se puede separar en 3 partes: el 50% se explica por los emergentes de “cuello azul”, el 25% por emergentes de “cuello blanco” y el 25% por los tradicionales. Los sectores de menor ingreso motorizaron el aumento del pluriempleo, lo cual sugiere la importancia de la crisis de ingresos. Los de cuello blanco duplicaron su tasa específica, lo que resalta la búsqueda de flexibilidad o de mayor ambición.
El pluriempleo mostró una suba importante desde el año 2017. Ahora bien, como reseñamos a lo largo de este trabajo, se observa que al interior conviven realidades muy diferentes: sectores que cuentan con una elevada tasa de pluriempleo crecieron, muchos trabajadores salieron a buscar un segundo empleo para compensar la crisis generalizada de ingresos de los últimos años y a la vez también hubo un auge de nuevas formas de organizar el trabajo que potenciaron el crecimiento del pluriempleo.
Si observamos la tasa de pluriempleo entre 2017 y 2025, se observa que todos los subgrupos analizados aumentaron su incidencia sobre la tasa de pluriempleo, es decir, que aumentaron su tasa de pluriempleo. El pluriempleo emergente cuello “azul” fue el que más aportó al crecimiento del fenómeno, explicando un 53% de la variación entre puntas. En un contexto de deterioro de los ingresos generalizado, los pluriempleados emergentes cuello “azul” aumentaron un 77% en cantidad de personas, pasando de representar un 29% del total del fenómeno a un 35%. Por su parte, el pluriempleo emergente cuello “blanco” fue el que más creció en términos relativos: este sector se expandió un 91%, explicando un 22% del incremento del pluriempleo entre puntas. Por último, el pluriempleo tradicional, el más estructural, también mostró una expansión importante (+26%), aunque más moderada respecto a los otros subgrupos, explicando un 25% del crecimiento del pluriempleo entre 2017 y 2025.
Hacia adelante, el presente estudio abre interrogantes sobre la posibilidad de estudiar las trayectorias individuales de los nuevos pluriempleados, así como también abordar con profundidad la dimensión de ingresos. Para ello, es posible realizar estudios de pool de paneles para entender de dónde vienen los pluriempleados recientes y comprender sus motivaciones a través del análisis de sus ingresos reales.
GRAF. 9 – Tasa de pluriempleo y aporte por grupo

Fuente: C-P Consultora sobre la base de EPH-INDEC

