FMI: como no aprender nada en la escuela

La reunión anual del Fondo Monetario Internacional la semana pasada en Washington es reveladora, en el peor de los sentidos, de la incapacidad de sus funcionarios para educarse a partir de las lecciones de la historia. En pocas palabras, el FMI no ha podido aprender nada útil sobre los orígenes y naturaleza de la crisis de 2008. Los aires de importancia y serenidad que adopta la directora gerente del FMI, la señora Lagarde, no engañan a nadie.

Fuera de control: cómo el mundo dejó que el ébola se propagara

Tom Frieden recuerda a la joven de cabellos teñidos de un dorado cobrizo y meticulosamente trenzados, tal vez por alguien que la amaba mucho. La joven yacía boca abajo, con medio cuerpo fuera del colchón. Estaba muerta desde hacía horas, y las moscas ya habían descubierto la carne desnuda de las piernas.

Cerca de ella, yacían otros dos cuerpos. Los pacientes postrados que todavía no habían sucumbido ante la enfermedad decían: "Por favor, llévenselos de acá", en referencia a los cadáveres.

La tercera guerra de Irak

El 11 de septiembre pasado –fecha más que simbólica– el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se dirigió a la nación para anunciar su nueva estrategia militar contra el Estado Islámico (EI) que, según él, representa una “amenaza para todo Medio Oriente”. Obama precisó que las fuerzas estadounidenses atacarían al EI “esté donde esté”, incluso en Siria (1). Esta nueva estrategia pasa por el lanzamiento de ataques aéreos “sistemáticos” contra los yihadistas (2), y el aumento del número de especialistas militares estadounidenses enviados a Irak para apoyar a las tropas iraquíes en cuestiones de adiestramiento militar, inteligencia y equipamiento.

Ébola, una radiografía política

No es cuestión de dimitir o no, sino de autocrítica política y desaparecer de la vida pública: ¿en qué manos estamos?

Bastaría la desapacible historia de Teresa, su marido y el perro para convertir la llegada del ébola a España en un brutal retrato de época. Lo que estamos viviendo y contemplando son una serie de secuencias que confluyen en una pregunta: ¿en qué manos estamos? No se trata tan sólo de haber superado el nivel de incompetencia que suelen practicar los poderes públicos, lo que ya sería mucho, sino la desvergüenza con la que se muestra, se ejerce y hasta se exhibe, con impunidad absoluta.

“En 1976 descubrí el ébola. Hoy temo una tragedia inimaginable”

En declaraciones recogidas por Rafaela von Bredow y Veronika Hackenbroch, periodistas de Der Spiegel, y reproducida por el dominical londinense The Observer, Peter Piot, microbiólogo pionero en la lucha contra el ébola, analiza la historia del virus y la situación actual.

Profesor Piot, como científico joven que trabajaba en Amberes, formó usted parte del equipo que descubrió el virus del ébola en 1976. ¿Cómo sucedió?

Lo recuerdo todavía con exactitud. Un día de septiembre, un piloto de las líneas aéreas [belgas] de Sabena nos trajo un termo azul brillante y una carta de un médico de Kinsasa, en lo que entonces era Zaire. En el termo, escribía, había una muestra de sangre de una monja belga que había enfermado recientemente de una misteriosa dolencia en Yambuku, una remota aldea en la parte norte del país. Nos pidió que examináramos la muestra en busca de fiebre amarilla.

Asamblea General

1.

Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno, ministros y representantes de los Estados Miembros, reafirmando nuestro compromiso solemne con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, en un espíritu de cooperación con los pueblos indígenas del mundo.

EUA, en un balance de fuerzas más que inestable

La ofensiva militar de Barack Obama en Siria cubre dos dimensiones que pueden constituir una paradoja. Es el mayor ataque lanzado hasta ahora contra la banda del ISIS –que es el principal y más letal enemigo del régimen pro-iraní de Bashar Al Assad– a quien Washington pretende derrocar-. El hombre fuerte de Damasco celebró, con cierta ingenuidad, esa aparente contradicción por el beneficio que espera en el balance de fuerzas de la guerra que se libra en el país. Pero, sus socios estratégicos, Irán y Rusia, se tomaron la cabeza contra una ofensiva a la que le adivinan objetivos que posiblemente excedan la narrativa de la Casa Blanca.

Hay razones para la suspicacia. El ataque a territorio sirio se hizo sin aviso ni acuerdo con el régimen, salvo que se tome de ese modo la advertencia que sí existió de EE.UU. a Damasco para que no toquen a sus aviones de guerra.

Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre

La sociedad mundial no conoce tregua en los últimos años, particularmente desde que la Comunidad Económica Europea, bajo la dirección férrea e incondicional de Estados Unidos, consideró que había llegado la hora de ajustar cuentas con lo que restaba de dos grandes naciones que, inspiradas en las ideas de Marx, habían llevado a cabo la proeza de poner fin al orden colonial e imperialista impuesto al mundo por Europa y Estados Unidos.

En la antigua Rusia estalló una revolución que conmovió al mundo.

Se esperaba, que la primera gran revolución socialista tendría lugar en los países más industrializados de Europa, como Inglaterra, Francia, Alemania y el Imperio Austrohúngaro.

Excentricidades de la política

Karl Marx fue el economista y científico social más importante e influyente del siglo XIX. Eso es sobradamente sabido. Pero fue también un formidable periodista de investigación y un soberbio analista de la coyuntura política internacional de su tiempo. Este inédito que reproducimos hoy –tan actual, por lo demás: ¡en tantas cosas estamos de vuelta al XIX!— viene a ilustrar ese juicio de valor.

En su libro sobre el Congreso de Viena, el Abate de Pradt acusa con toda justicia al “congreso bailarín”, como fue llamado por el Príncipe de Ligne, de haber sentado las bases de la supremacía rusa en Europa y de haberla sancionado. [1]