Impuestos ambientales ¿Pagar para contaminar?

Durante la última dictadura, la Argentina tuvo un sistema inverosímil por el cual las empresas podían elegir entre depurar sus efluentes o arrojar el veneno directamente a los ríos, previo pago de una módica cantidad. La opinión popular rechaza de un modo prácticamente unánime esta concepción. En realidad, los únicos que están de acuerdo son aquellos que piensan que todo lo que nos ocurre en la vida puede ser expresado en cantidades de dinero.

La lucha contra el cambio climático toma su espacio en el Foro Social Mundial

Luchar por el medio ambiente no sale gratis. Y muchos han sido los asesinatos y desapariciones de activistas ecologistas a lo largo de los años. Sombath Somphone, de Laos, es uno de ellos. Y en la inauguración ayer (27/3) del Espacio Clima, en el Foro Social Mundial (FSM) que estos días se celebra en Túnez, Pablo Solón, director de Focus on the Global South, lo recordaba.

Una humanidad obscena

Desde Bonn, Alemania

Sí, el año que se fue se caracterizó por la palabra crisis económica. La palabra más pronunciada al brindar por un nuevo año fue: “Para que se acabe la crisis”. Otra vez faltan recetas. Una característica típica del llamado ordenamiento económico que domina el mundo: el capitalismo. Los diarios están cargados de nuevos proyectos –por supuesto, sin salirse ni una coma del sistema–, de nuevas proposiciones. Más impuestos, menos impuestos; eliminación de beneficios societarios, rebajas de sueldos, menos gastos en cultura, etc., etc., los conocidos de siempre. El investigador alemán Matthias Horx ha respondido a la pregunta sobre qué espera del futuro de la humanidad: “¿Futuro? No, es una palabra que ya no quiero oírla.

Cirujeo y gestión de residuos

La saturación de algunos rellenos sanitarios, el abultado endeudamiento de las administraciones locales con las empresas contratadas para la recolección de los residuos, una mayor conciencia ciudadana global respecto del reciclaje y el cuidado del medio ambiente, sumados a la propia ineficiencia del sistema vigente en su conjunto, son factores que permiten apreciar que la gestión de los residuos está en la agenda pública, y que se prevén cambios para el área metropolitana bonaerense (AMBA) en corto y mediano plazos. Ante esta posibilidad inminente, el propósito del presente artículo es reflexionar sobre el papel de actores de antigua data pero poca consideración: los recolectores conocidos como cartoneros, botelleros o cirujas, que inician y alimentan el circuito informal del reciclaje.

Transgénicos: un asalto a la salud y al medio ambiente

En la última década del siglo XX, y sobre todo en años recientes, en la mayoría de los países de América latina, nos hemos visto confrontados a la introducción en nuestros países, de los llamados “transgénicos”, sea a través de semillas, de productos alimentarios o farmaceúticos. Son productos de una tecnología que rompe los límites naturales entre las especies y por lo tanto, su adecuación en el medio ambiente. La autora afirma que la necesidad de estos productos para productores y consumidores, así como sus potenciales impactos en nuestra salud, medio ambiente y economía, son interrogantes que no han sido contestados y mucho menos debatidos públicamente con la amplitud que reclama la gravedad e irreversibilidad de los riegos potenciales que con lleva esta tecnología.

Dale “Shale” Gas

El shale gas, o gas de esquistos, es definido comúnmente como gas no convencional. Teniendo en cuenta que la composición química del gas natural que se encuentra en cualquier yacimiento es muy similar, ¿a qué hace referencia en este caso el mote de “no convencional”? Básicamente, a las técnicas que se requieren para su extracción, más complejas que las que se utilizan en los pozos gasíferos convencionales.

Los procesos geológicos de formación de gas y petróleo son bien conocidos. Consisten en la acumulación durante millones de años de restos orgánicos en fondos marinos o lacustres, en donde son cubiertos por gruesas capas de sedimentos. A medida que aumenta su cantidad, se generan condiciones de presión y temperatura que modifican la materia orgánica y la transforman en hidrocarburos. En ciertos casos, estos hidrocarburos escapan de la roca madre donde se originaron –el yacimiento primario– y migran por el subsuelo hasta hallar alguna barrera rocosa impermeable que impide su paso, formándose así trampas geológicas –o yacimientos secundarios– en donde quedan almacenados.

“El mundo camina al desastre”

Es el cofundador del Foro Social Mundial y asesor de Wikileaks por pedido de Assange. Analiza la actualidad y afirma que sólo la sociedad civil puede evitar la crisis.

Francisco “Chico” Whitaker Ferreira es un activista social y tenaz combatiente de la desigualdad y la injusticia desde su juventud, cuando se acercó a los postulados que profesa la Teología de la Liberación. Perseguido por la dictadura en su país natal, Brasil, a mediados de la década del ’60 debió exiliarse: vivió en Francia y en Chile durante 15 años. A su regreso, no dejó de luchar contra las inequidades sociales y se convirtió en concejal por el Partido de los Trabajadores en la Cámara Municipal de San Pablo. Actualmente, a los 80 años, es miembro de la comisión brasileña de Justicia y Paz del Consejo Internacional e integra el Consejo Asesor de Wikileaks a pedido de Julian Assange. Reflejo de su obstinada militancia social, en el 2001 cofundó el Foro Social Mundial, “un espacio de encuentro donde se discute todo lo que hay que hacer para que se cambien las cosas, para que otro mundo sea posible porque este en el que estamos, camina al desastre –explicó Whitaker a Veintitrés–.

Declaración de Buenos Aires

América Latina es territorio en disputa. Donde los bienes comunes son codiciados y donde también la pobreza y las desigualdades se distribuyen en todo el continente.

La intención de recomponer el capitalismo global luego de la crisis, exacerba la perversidad del modelo productivo vigente, avanzando sobre los límites ambientales, profundizando una lógica de saqueo y empujando a la región para mantenerla como proveedora de materias primas o productos semielaborados profundizando una especialización que destruye la diversidad existente.

La excusa de las múltiples crisis sirve de fundamento a los gobiernos y organismos internacionales para proponer incluir, en la esfera de las mercancías, a lo que aún permanece fuera de ella: los bienes comunes – el aire, el agua, los ecosistemas – como mecanismos de salvataje de un mercado financiero que agotó otras opciones de valorización.