Entre el 1F y el 7F: ¿dónde estamos?
Hace dos semanas -que en Argentina se sienten como siglos- salimos a las calles en la segunda marcha federal del Orgullo Antifascista, Antirracista y Antimperialista (7F), contra el gobierno de Milei y el ajuste económico, los discursos de odio y la violencia institucional, y para defender los derechos LGBTIQNB+, migrantes, afrodescendientes e indígenas. Esta vez la convocatoria no tuvo la contundencia del año pasado. ¿Qué pasó? La escritora y ensayista Ana Longoni propone tres hipótesis para entender qué cambió entre la primera y la segunda marcha antifascista.
Un Estado pedófilo
Se dijo que Milei no habló de economía en el foro de Davos. Les autores de esta nota disienten. Al poner en el centro su odio hacia el feminismo, las luchas ambientales y lo que llama “woke”, Milei hizo explícito que son esos sujetos y esas luchas el corazón de una economía que arruina la brutalidad del capital, su voracidad de saqueo colonial. Pero no vio venir la asamblea antifascista y antirracista que se autoconvocó el sábado y que llama a marchar el próximo 1 de febrero hacia Plaza de Mayo. Gago, Cavallero y Puyaps proponen cuatro claves y una yapa para leer el modus operandi de un presidente que a la crueldad le agrega la dimensión política del abuso.
La marcha de las luciérnagas
En Buenos Aires se marcha por el Orgullo. ¿Cómo se celebra en medio de la precarización, la violencia y la pérdida de derechos? Duen Nekahen Sacchi mira a su alrededor, su gran familia cuir, pregunta y se pregunta: ¿Cómo estamos? ¿Cómo llegamos? Las respuestas son tan diversas como ilustradoras de este contexto hostil. Tan resplandecientes como una comunidad que se reinventa y sobrevive.
Festejar con espíritu de lucha
De 200 personas en la primera Marcha del Orgullo a 1.300.000 en la 31º edición. El sábado 5 de noviembre, las calles se llenaron desde Plaza de Mayo hasta el Congreso de la Nación con los colores del arcoíris, música y brillos. Pero, sobre todo, orgullo.
