El superávit fiscal y la deuda que se acumula en silencio

Roberto Schunk * (Especial para sitio IADE-RE) | "Una parte creciente de los recursos y compromisos futuros del sector público comienza a estar condicionada por la propia dinámica del endeudamiento y de los servicios financieros asociados".

Mientras el Gobierno exhibe equilibrio fiscal base caja, una parte creciente de los intereses de la deuda no se paga: se capitaliza y pasa a incrementar el stock de deuda pública. El resultado puede mostrar alivio financiero en el corto plazo, pero también una acumulación de compromisos futuros que merece ser observada con mayor transparencia y profundidad.

El gobierno nacional sostiene como principal eje de su política económica la obtención de superávit fiscal. Y efectivamente, desde el punto de vista metodológico, los datos oficiales muestran un resultado financiero positivo medido sobre base caja, es decir, considerando los ingresos efectivamente percibidos y los gastos efectivamente pagados durante el período.

Sin embargo, para comprender plenamente la verdadera situación fiscal y financiera del Estado resulta indispensable observar también otro aspecto muchas veces menos visible: el creciente volumen de intereses de deuda que no se pagan en efectivo, sino que se capitalizan y pasan a incrementar directamente el stock de deuda pública. Este punto no es menor.

Porque desde una perspectiva económica y patrimonial, los intereses devengados constituyen un costo financiero real aun cuando no impliquen una erogación inmediata de caja. En otras palabras: aunque no se paguen hoy, esos intereses existen, se acumulan y aumentan las obligaciones futuras del Estado.

Los datos oficiales permiten observar claramente este fenómeno.

Para la elaboración del presente análisis se utilizaron:

  • La “cuenta AIF Sector Público Nacional – Base Caja – Mensual para el año 2025”, publicada por la Oficina Nacional de Presupuesto;
  • Y la información elaborada por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), particularmente el Gráfico 2 correspondiente a “Variaciones de capital de la deuda pagadera en pesos”, donde pueden identificarse los intereses capitalizados de títulos del Tesoro Nacional.

La comparación de ambas fuentes permite advertir una situación significativa: mientras el resultado fiscal informado refleja exclusivamente pagos efectivamente realizados, una parte sustancial del costo financiero del período se traslada hacia adelante mediante capitalización de intereses.

  • El Estado evita un pago inmediato,
  • Mejora transitoriamente su resultado de caja,
  • Pero simultáneamente incrementa el volumen total de deuda futura.

Por eso, si bien el resultado fiscal base caja puede resultar formalmente correcto desde el punto de vista contable, no refleja completamente la magnitud del costo financiero real asumido por el Estado Nacional. La cuestión central no consiste solamente en discutir si existe o no superávit de caja.

La verdadera discusión es otra: si la dinámica de endeudamiento resultante es sostenible en el tiempo. Porque cuando los intereses devengados se acumulan persistentemente y pasan a formar parte del capital adeudado, el sistema se vuelve crecientemente dependiente de:

  • Refinanciación permanente,
  • Renovación de vencimientos,
  • Continuidad de la demanda de títulos públicos.

Mientras las condiciones financieras acompañan, el esquema puede sostenerse. Pero la historia económica argentina muestra reiteradamente que cuando cambian: las expectativas, las tasas de interés, la confianza o las condiciones cambiarias, las tensiones acumuladas reaparecen rápidamente.

En ese contexto, el crecimiento de deuda derivado de intereses capitalizados puede transformarse en un factor adicional de presión:

  • sobre el mercado cambiario,
  • sobre la tasa de interés,
  • y sobre la estabilidad macroeconómica general.

El fenómeno adquiere una dimensión aún más relevante cuando se observa la magnitud alcanzada por los intereses devengados y capitalizados en relación con otras partidas del gasto público.

Principales datos del resultado fiscal 2025 (en millones de pesos)

Presupuesto 2025

Monto (millones de pesos)

Total prestaciones sociales

82.084.247,0

Intereses pagados

10.315.400,0

Intereses capitalizados

75.803.699,0

Total de intereses

86.119.099,0

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Oficina Nacional de Presupuesto (Cuenta AIF Sector Público Nacional -Base Caja- Mensual 2025) y Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), Gráfico 2 “Variaciones de capital de la deuda pagadera en pesos”.

Tal como puede observarse en el cuadro anterior, los intereses totales generados por la deuda pública -incluyendo aquellos que no se pagan en efectivo y se capitalizan- alcanzan niveles extraordinariamente elevados en comparación con importantes componentes del gasto social del Estado Nacional.

Esto pone de manifiesto que una parte creciente de los recursos y compromisos futuros del sector público comienza a estar condicionada por la propia dinámica del endeudamiento y de los servicios financieros asociados.

Más allá de que dichos intereses se paguen efectivamente en el presente o se capitalicen hacia adelante, el costo financiero existe, se acumula y continúa incrementando el stock de deuda pública.

Por eso, analizar exclusivamente el resultado fiscal base caja puede ofrecer una visión parcial de la verdadera situación financiera del Estado. Comprender integralmente la sostenibilidad fiscal requiere observar simultáneamente:

  • los pagos efectivamente realizados,
  • los intereses devengados,
  • la deuda que se capitaliza,
  • y las obligaciones futuras acumuladas.

La transparencia fiscal no debería limitarse únicamente a informar los pagos efectivamente realizados. También debería permitir visualizar con claridad las obligaciones financieras que se acumulan hacia adelante y que terminarán condicionando las posibilidades económicas futuras del país. Porque diferir pagos no implica eliminar costos.

Y la experiencia histórica argentina demuestra reiteradamente que los desequilibrios financieros acumulados terminan reapareciendo tarde o temprano sobre: el tipo de cambio, la inflación, la tasa de interés y la estabilidad macroeconómica general.

Naturalmente, el análisis de la sostenibilidad real de la deuda también requiere considerar el impacto de la inflación sobre los pasivos en pesos. Sin embargo, aun contemplando esa dimensión, los intereses devengados y capitalizados continúan representando obligaciones financieras efectivas que incrementan la exposición futura del Estado y condicionan su dinámica de refinanciamiento.

Un ejemplo sencillo

Imaginemos una familia que todos los meses paga solamente una parte de los intereses de su tarjeta de crédito y el resto lo incorpora nuevamente a la deuda. En el corto plazo, esa familia puede mostrar que sus gastos mensuales “cierran” porque evita desembolsar dinero inmediatamente. Sin embargo, la deuda total continúa creciendo. Y cuando mayor es la deuda acumulada, mayores serán también los intereses futuros. Mientras exista financiamiento disponible, el esquema puede sostenerse. Pero si cambian las condiciones económicas, aumentan las tasas o desaparece la posibilidad de refinanciar, el problema reaparece con mucha más intensidad.

Algo similar puede ocurrir cuando una parte importante de los intereses de la deuda pública no se paga y se capitaliza permanentemente hacia adelante.

 

* Ex Ministro de la Producción de Entre Ríos.

 

Junio 2026

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