“Siempre es saludable”

Julián Bruschtein
La convocatoria de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue bien recibida por los representantes de la CGT. “Ya tenemos un espacio para discutir con el gobierno nacional, pero siempre que se abren espacios para debatir es saludable”, señaló a Página/12 un dirigente de la CGT oficial apenas pasadas unas horas del discurso presidencial. Los referentes de la organización gremial salieron a defender el modelo iniciado en 2003 por Néstor Kirchner, pero “hay que intentar mejorar el resultado” en octubre como señaló el secretario general de Smata, Ricardo Pignanelli.

“En octubre va a ganar el que la sociedad quiera, no va a cambiar el mapa del Congreso. Tenemos que seguir apoyando la gobernabilidad por dos años más”, destacó el dirigente del sindicato que nuclea a los mecánicos ratificando el apoyo de la CGT a las políticas del gobierno nacional. El discurso de Fernández de Kirchner abrió las puertas para que los distintos sectores de la producción y de la economía acerquen propuestas para debatir con el gobierno nacional. “Existen canales de diálogo directo con la CGT que han dado algunos frutos. Esto puede mejorar todavía más las condiciones para avanzar en temas como el mínimo no imponible o las asignaciones familiares”, confió la fuente gremialista anticipando algunos de los temas con los que insistirán en la mesa de negociación.

Las diferencias entre las distintas centrales sindicales se acentuaron al irrumpir el kirchnerismo en la escena política en el 2003. Pero el personalismo de dirigentes como el camionero Hugo Moyano fracturó a la CGT, lo que se vio reflejado en las primarias del domingo pasado. La CGT oficial tiene un candidato a diputado en la provincia de Buenos Aires, así como el sector de los Gordos lo tiene en el Frente Renovador del intendente de Tigre Sergio Massa, y Moyano forma parte de la lista del empresario Francisco de Narváez. La buena elección de Massa en territorio bonaerense generó rumores que se disiparon durante el día.

“Cualquiera sea el resultado, después de octubre hay que seguir apoyando al Gobierno, no digo no reclamarle, pero seguir apoyando y después de dos años que la gente elija qué camino tomar”, destacó Pignanelli alejando la idea que habían echado a rodar los sectores que integran la CGT que conduce el metalúrgico Antonio Caló, pero que mantienen distancia del kirchnerismo. “Recordemos que en octubre de 1998 hubo una interna que perjudicó al país porque ganó la Alianza, de lo cual hoy nadie habla, pero que nos dejó la secuela que hoy tenemos encima”, recordó el sindicalista. “Que no aparezca una nueva Alianza que termine tirando por la borda el sacrificio de los últimos diez años de los laburantes”, advirtió finalmente.

En otro orden se manifestó el secretario gremial de la CGT, Omar Viviani, que reflexionó sobre el desempeño del Frente para la Victoria en Buenos Aires. “Que nos dieron, nos dieron. No hay que hacerse el salame tampoco”, dijo emulando al ex intendente de José C. Paz, Mario Ishii, que había señalado que el FpV se había “comido una cagada a palos”. “Si hay otros candidatos en el 2015 que le proponen a la sociedad soluciones que este gobierno no le ha podido dar, y la sociedad argentina los vota, acompañaremos a los que ganen”, destacó aunque luego aclaró que el resultado no era “para ponerse nervioso. No es para suicidase en masa. Hay que seguir trabajando como se está haciendo hasta ahora”.

Página/12 - 15 de agosto de 2013