Modus operandi del Nuevo Consenso Macroeconómico en Brasil, Chile y México

Se analiza críticamente la experiencia de Brasil, Chile y México con la política monetaria de objetivos de inflación del Nuevo Consenso Macroeconómico (ncm). Mediante modelos de cointegración y corrección de errores y la discusión de los principales hechos estilizados contrastamos el ncm con la evidencia empírica disponible. Una característica esencial de su modus operandi en estas economías estriba en que: el control de la inflación depende crucialmente de la apreciación del tipo de cambio; la hipótesis esencial del ncm no es aceptable. Así, su política monetaria, que hace depender la inflación de la brecha de producto, constituye una contradicción para el modelo de crecimiento exportador de estos países y representa un método recesivo de estabilización de precios.

Los cambios en las reservas internacionales

Como comenté en otras oportunidades, la restricción externa es un problema estructural que debe tenerse en cuenta, dado el impacto negativo que posee sobre las reservas internacionales, entre otras cuestiones financieras, como lo ponen en evidencia los datos del Balance Cambiario del Banco Central (BCRA), que registra las operaciones con el sector externo que efectivamente se pagaron y cobraron en un período.

El dólar ilegal no refleja las necesidades de la economía real

Las reservas internacionales se situaron levemente por debajo de los 40 mil millones de dólares, cifra que ha sido considerada errónea e intencionadamente como un piso psicológico, dado que lo importante es determinar el nivel necesario de reservas para que la economía funcione en forma adecuada. Lo cierto es que, en lo que va del año, las reservas internacionales se redujeron en U$S 3480 millones, debido a varios factores, entre ellos los pagos realizados por deuda, tanto a organismos internacionales como a privados, y por una disminución de los encajes en dólares, debido al goteo de los depósitos en moneda extranjera. Estos cerca de 1200 millones menos de encajes implican una baja similar de las exigencias de reservas para respaldar los depósitos en dólares.