El desdesarrollo

 

Cambiemos cerrará el año con un déficit récord de la Cuenta Corriente (CuCo) del Balance de Pagos y sin que exista la perspectiva de su reducción en el mediano plazo. El rojo externo seguirá creciendo en 2018 y se profundizará en 2019 ampliando la demanda interna de divisas y las necesidades de endeudamiento. Contablemente esto presupone un aumento de la deuda pública externa y, con ello, del peso de sus servicios en el Presupuesto.

Un año del gobierno de Cambiemos

 

Allá por marzo de 2016 habíamos indicado en un artículo que el verdadero plan del gobierno de Cambiemos era la recesión programada: ”En realidad, el gobierno de derecha de Macri crea ilusiones y promesas con la deliberada intención de no cumplirlas porque su plan es otro: la recesión programada para que los salarios reales y la ocupación caigan y volvamos a una distribución del ingreso favorable al capital concentrado.”

La recaída

En este mismo espacio, en el primer domingo de 2016, se sostuvo, contra la opinión del grueso de los economistas del poder, que el año en curso sería recesivo y, en particular, que la recuperación anunciada para la segunda parte del año no sucedería. El pronóstico no se debió a la posesión de la bola de cristal, saberes altamente sofisticados o a información reservada. Surgió de reglas muy sencillas asequibles a cualquier estudiante de los primeros años de la carrera de Economía: el análisis del comportamiento de cada uno de los componentes de la demanda, entre ellos el consumo, la inversión y las exportaciones. El mismo análisis estandarizado puede aplicarse hoy para 2017.

Informe de coyuntura Nº 21

 

Desde la asunción del gobierno macrista el régimen económico experimentó mutaciones significativas que se manifestaron en la desviación hacia la valorización financiera como eje del proceso de acumulación. Las nuevas colocaciones de deuda acumularon USD 52.000 millones en los primeros 10 meses del año si se contabilizan las emisiones de los gobiernos nacional y provinciales y la considerable deuda emitida por grandes corporaciones.

Coyuntura y perspectivas

Los economistas Aldo Ferrer, Martín Schorr y Andrés Asiain (recientemente desplazado por sus ideas políticas de la facultad de Ciencias Económicas de la UBA) analizaron la coyuntura económica nacional. Cómo reactivar el consumo tras la depreciación cambiaria de enero y su impacto en el poder adquisitivo de la población.

La implicancia del fallo del juez Thomas Griesa, con la consecuente imposibilidad para conseguir crédito externo. La falta de dólares en el mercado y los sectores exportadores pro devaluación. En el medio de una situación difícil, las afirmaciones catastróficas de la oposición ante la escasez de divisas. En tanto, el Gobierno busca implementar medidas microeconómicas (Precios Cuidados, Ley de Abastecimiento) para controlar la macroeconomía. Qué se espera para el segundo semestre del año y cómo se puede frenar la suba de precios, mal endémico de la Argentina.

La moneda y la inflación

Los economistas neoliberales, inspirados por la teoría monetarista, sostienen que la cantidad de moneda circulante determina el nivel de precios y postulan que la inflación resulta del déficit presupuestario financiado por la creación monetaria. Esto les permite afirmar que el Gobierno es el responsable del incremento de los precios al consumidor. En realidad, los precios los fijan las empresas, sobre todo en una economía dominada por oligopolios, que son la forma habitual de la organización de los mercados. Vamos, por lo tanto, a analizar la validez de la hipótesis de la inflación monetaria desde el punto de vista de la ciencia económica y de la economía política.

Europa vuelve a decepcionar y ya se habla de una 'década perdida'

El repunte de la zona euro después de una prolongada recesión perdió fuerza en el tercer trimestre, intensificando los temores de que el bloque esté en medio de una "década perdida" caracterizada por estancamiento económico, desempleo y descontento político.

Aunque se espera que el crecimiento mejore ligeramente el año entrante, la zona euro está muy lejos de recuperar el nivel de producción y empleo que tenía antes de que se desatara la crisis financiera y económica.