Rescate de la política en contra del poder del dinero

Financierización significa que el dinero lo invade todo. Que el capital especulativo es el hegemónico. Los bancos ya no prestan para inversiones productivas o para que la gente compre lo que necesita o para se hagan investigaciones. No, los bancos viven de la compra y venta de papeles. Cuando se anuncian, con todos sus ceros, al final de cada día, cuanto ha movido cada bolsa de valores, no se ha producido ni un bien, ni se ha generado ni un empleo.

La alemanización de la Unión Europea, incluyendo Grecia

En el discurso que dio el entonces Ministro de Finanzas griego el 15 de julio, el Sr. Yanis Varoufakis, se refirió a las reformas impuestas a Grecia por el Eurogrupo (en el que el Ministro de Finanzas alemán, el Sr. Wolfgang Schäuble, era una figura dominante en tal grupo) como comparables a lo que “ocurrió en Versalles”, cuando los vencedores de la I Guerra Mundial impusieron a Alemania unas medidas de tal dureza que fueron la causa, más tarde, de la aparición de la II Guerra Mundial.

“Hemos traicionado a la gran mayoría del pueblo griego”

Pavlos Kapantais se encontró con el ex ministro de Finanzas griego un día antes de que Alexis Tsipras anunciara la convocatoria de elecciones anticipadas. Varoufakis será invitado de honor este domingo a la fiesta de la rosa organizada, por Arnaud Montebourg /1. En la entrevista Varoufakis se refirió a su renuncia y a su relación con el primer ministro griego Tsipras. Varoufakis es un hombre sonriente, aparentemente tranquilo, que nos recibe en su residencia de verano en la isla de Egina. Su esposa, Danaé y un amigo están sentados en la terraza con vista al mar.

El diktado de Alemania

El escarnio impuesto a Grecia funciona como un mensaje para las fuerzas de izquierda en Europa y evidencia los límites de los Estados frente al avance irrefrenable del neoliberalismo.

Sólo en las películas de terror se ven escenas tan sádicas como las que vimos el 13 de julio pasado en Bruselas, cuando el primer ministro griego Alexis Tsipras, herido, derrotado, humillado, tuvo que acatar en público, cabizbajo, el diktado de la canciller de Alemania, Angela Merkel. Y renunciar a su programa de liberación, con el que había sido elegido, y que su pueblo acababa precisamente de ratificar en referéndum.

"Posneoliberalismo no implica poscapitalismo"

El intelectual ecuatoriano dice en esta entrevista, recordando el pensamiento del gran filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverría, que “la civilización capitalista vive de sofocar la vida y todo lo que tiene que ver con la vida”. Ha llegado el momento, nos alerta, de romper con el “mandato global del desarrollo y construir alternativas al mismo para que todos los seres humanos podamos discutir y pensar en otras formas de organización de la sociedad”.

Alberto Acosta (Quito, 1948) es economista y político. Tiene en su extenso haber el ser uno de los principales ideólogos de la Revolución Ciudadana, el movimiento político que condujo a Rafael Correa a la presidencia del Ecuador en 2006. Dentro del gobierno, fue Ministro de Energía y Minas primero y, posteriormente, el asambleísta constituyente más votado. Este hecho le abrió las puertas a ser el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, el órgano encargado de redactar la nueva constitución del país. Acosta renunció a este cargo en 2008 por diversos desencuentros tanto con el movimiento oficialista como con el propio presidente Correa. Desde fines de ese año, ejerce como profesor investigador en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO Ecuador). En 2013 fue candidato a la presidencia del Ecuador por la Unidad Plurinacional de las Izquierdas, una coalición de partidos políticos y movimientos sociales muy crítica con el actual gobierno.

“No hay para todos”

El lema de una campaña electoral de hace poco tiempo del Partido Popular (PP), el partido de derecha español, en Cataluña, resume la esencia de la filosofía del neoliberalismo. En primer lugar, somos demasiados. ¿Respecto de qué? De lo que hay. Es como decir: hay demasiadas cabezas para pocos sombreros.

Pero el neoliberalismo no se dispone a producir más sombreros para superar este desequilibrio, sino a cortar cabezas. Podría dividir mejor lo que hay, o rotar los sombreros que hay entre varias cabezas. Pero no. Hay que reducir la demanda de sombreros por el exceso de cabezas.

¿Y quién decide que hay que cortar cabezas y qué cabezas deben ser cortadas? ¿La población, reunida democráticamente en asambleas o en carnicerías gigantes? No. Es el mercado, ese gran carnicero.

Las cabezas han vivido por encima de sus posibilidades de tener sombreros para todas, uno para cada una. Ahora hay que cumplir con el deber de cortar, austeramente, las cabezas sobrantes.

Por qué es tan importante entender lo que es el dinero en el caso de Grecia

Mientras Grecia se tambalea bajo el peso de una depresión que ya supera la de los años treinta en Estados Unidos, parece complicado ver una vía de escapatoria de lo que cada vez más parece un plan de “rescate” de los de extensión y ampliación de la deuda por sucesivos reendeudamientos financiados con un esquema Ponzi. De hecho, hay modos mucho más creativos y efectivos de solucionar algunos de los dilemas macrofinancieros a los que Grecia se enfrenta sin que implique la salida del euro. Pero estas soluciones desafían muchos de los paradigmas económicos existentes, incluída la propia concepción del “dinero”.

Grecia: "el gobierno y Syriza sólo tienen una manera de deshacerse del yugo de la Europa neoliberal: una ofensiva con todas las consecuencias"

Una evaluación del Acuerdo de "transición" del 20 de febrero [hasta junio a más tardar, con los plazos de pago de la deuda en julio y agosto] muestra que se trata de una tregua conseguida a iniciativa del gobierno griego y aceptada por la otra parte (las "instituciones", es decir, la UE, el FMI y el BCE). En el próximo período hasta el final del trimestre, se van a crear las condiciones para la negociación del próximo acuerdo.

Derecho a la ciudad dinámica

David Harvey es inglés y geógrafo, tiene ochenta años y una foto de Karl Marx en su escritorio. De esos ochenta, pasó nada menos que cuarenta enseñando El Capital a sus alumnos universitarios: es profesor de Antropología y de Geografía, claro, en la Universidad de la Ciudad de Nueva York, donde vive con su hija y su esposa miramarense. Harvey, que se define a sí mismo como un “urbanista rojo”, mira el mundo con los ojos de quien ha leído y releído la obra marxiana, sobre todo el mundo de las ciudades. Tal vez sea esa perspectiva la que haga que en sus charlas abunde el público joven que aplaude fuerte cada vez que el teórico clama el “derecho a la ciudad” que todos deberíamos ejercer y que lo expresa claramente en su reciente libro Ciudades rebeldes. Del derecho a la ciudad a la revolución urbana (Editorial Akal).