LA PATRIA y los buitres

Horacio Rovelli
Néstor Carlos Kirchner honró como nadie en este país la definición de “Patria” de Antonio Machado, y nunca se dejó convencer por los cantos de sirena de esos que se golpean el pecho, que cantan vigorosamente nuestro himno y sin embargo, se muestran como que estamos ante un hecho inevitable por el embate del capital financiero, o lo que es peor, creen que la lógica del interés compuesto es la única lógica del sistema. Kirchner tampoco olvidó la frase de Arturo Jaureche: “Si es malo el extranjero que nos compra, peor es el criollo que nos vende”, y afirmamos esto cuando vemos que hay quienes nos dicen que debemos ser racionales y entender la estrategia de los fondos buitres y a la justicia norteamericana como si fuera un dato inamovible de la realidad, es más, como si quedara fuera de toda discusión, olvidándose que hay muchos millones de dólares en juego por un lado (y que lo paga el pueblo argentino), y la necesidad de castigar a un país que en forma unilateral por autodeterminación llevo a cabo dos canjes de deuda con una quita del 65% del capital, por otra parte. Si tenemos en claro lo afirmado en el párrafo anterior, entenderemos lo que está en juego, porque la deuda reestructurada en los canjes de los años 2005 y 2010 tienen como límite la cláusula RUFO por sus iniciales en inglés (Rights Upon Future Offers), que hace que si los representantes del Gobierno argentino conducen una negociación pública con los fondos buitre aceptándole pagar en mejores condiciones que a los bonistas que entraron en la restructuración de la deuda (quita del capital del 65% y plazo hasta el año 2038), deben darle igual condición a ellos (a los bonistas que entraron en los dos canjes), con lo que la deuda externa pasaría a ser de tres veces lo que es hoy (U$s 201.009 millones al 30/09/2013 último dato disponible). La cláusula RUFO vence el 31 de diciembre de 2014. Lo segundo que debemos saber es porque la Corte Suprema de Justicia de los EEUU decidió a las 10,30 horas nuestras del día lunes 16 de junio 2014, no tomar el caso argentino, con lo que de hecho se aceptan los dos fallos, el del juez Thomas Griesa y el de la Corte de Apelaciones de Nueva York que tienen su particular interpretación del “pari passu” exigiendo que la Argentina reconozca la deuda de los fondos buitres NML Elliot (de Paul Singer), del Aurelius, y de 13 bonistas argentinos que presentaron la causa inicial en el segundo distrito de Manhattan y que terminara en el año 2012 con un fallo del Juez Griesa y en el 2013 con la Corte de Apelaciones avalándolo, pero diferenciándolo del resto de los acreedores al obligarnos a acordar en audiencia con el abogado norteamericano del estudio Mccarter & English, Daniel Pollak, nombrado como mediador por el juez. También explica el insólito dictamen del Juez que denegó el pedido de stay (suspensión de la sentencia) por parte de nuestro país, y el día viernes 27 de junio 2014 le “ordenó” al Banco de Nueva York la “devolución” de los fondos girados por el gobierno argentino para pagar los bonos Discount de la deuda reestructurada (Deuda performing que reconocemos y pagamos religiosamente al aceptar el canje de los años 2005 y 2010)

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