La historia del Ingeniero Horacio Giberti

Horacio Giberti egresó en 1942 como ingeniero agrónomo en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UBA y luego de lograr una sólida formación técnica, comenzó a interesarse por la geografía económica y la problemática económico social del sector agropecuario.

 

En 1954 escribe una obra fundamental, la “Historia Económica de la Ganadería Argentina”  sobre el desarrollo evolutivo de la ganadería argentina y la estructura económica y agraria del país, permitiendo caracterizar las clases sociales que intervienen en la producción y el poder ganadero.

 

En 1958 Giberti fue el primer presidente del INTA propuesto por un gobierno democrático. Su trabajo fue fundacional para la institución, su estructura inicial y el espacio que logró ocupar desde entonces fueron  producto de su obra que se prolongó hasta 1961. Tuvo que afrontar presiones muy fuertes que se oponían a la existencia del INTA y al impuesto del 1,5%, que de acuerdo a la ley sería la fuente de su financiamiento.

 

A partir de entonces, Giberti desarrolló una intensa actividad relacionada con la economía agraria.

Fue coordinador del sector agropecuario en el  Consejo Nacional de Desarrollo  (CONADE) y continuó produciendo una importante cantidad de trabajos sobre estructuras agrarias, geografía económica, economía y sociología rural, en 1964 escribió “El Desarrollo Agrario Argentino”.

 

En el período comprendido entre julio de 1973 y octubre de 1974, fue Secretario de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación.

Durante su gestión se elaboraron un conjunto de instrumentos muy importantes de política agraria,  algunos de los cuales lograron convertirse en leyes fundamentales, como: a) la ley de “Suspensión de los juicios de desalojo o ejecución de sentencias a arrendatarios”; b) la ley de “Fomento Agrario” que disponía de  créditos a arrendatarios y aparceros para la compra de predios; c) la ley sobre “ Política de Carnes” y la de “Comercialización de Granos”, en las cuales el Estado a través de las Juntas Nacionales de Carnes y de Granos posibilitaba la defensa del precio que recibiría el productor agropecuario y el control de los precios de exportación de carnes y granos;  d) la ley de “Impuesto a la Renta Potencial Normal de las Explotaciones Agropecuarias” que inducía a lograr la mayor productividad del suelo castigando impositivamente a las tierras ociosas.

 

Finalmente, en octubre de 1974 en plena discusión de la llamada “Ley Agraria”, proyecto que no logró enviarse al Congreso para su discusión, renuncia a su cargo junto con todo el equipo económico.

 

La “Ley Agraria” definía la acción del Estado para regular el dominio, uso y tenencia de la tierra y declaraba la “función social” de la propiedad del suelo.

 

La sólida formación profesional, ética personal y la profunda dedicación a la función pública, hizo que Horacio Giberti fuera un referente calificado en los temas más relevantes relacionados con el sector agropecuario.

También dirigió el Centro de Investigaciones Económicas y Financieras de la CGE; fue director del Banco Nación; presidente del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico, presidente del comité editorial de “Realidad Económica” y codirector de la Revista Interdisciplinaria de Estudios Agrarios.

 

Desde 1984 a 1997 fue profesor de Geografía Económica y del Seminario de Geografía Agraria en la Facultad de Filosofía y Letras e  investigador del Instituto de Sociología de la UBA y profesor de Geografía Agraria en la Escuela de Graduados del INTA.

En 1994 fue declarado Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires.

 

En sus últimos años, a pesar de las limitaciones de salud, atendió a estudiantes, profesores, periodistas, investigadores, dirigentes agrarios y políticos que lo visitaban para analizar distintos temas o bien para consultar su rica biblioteca y base documental.