Elecciones en italia : la ajustada victoria de "la union" en las parlamentarias del domingo y lunes

El líder del centroizquierda asegura que formará gobierno en mayo. Así lo dijo Prodi en un largo encuentro con corresponsales extranjeros en Roma. Fuente: Clarin

Romano Prodi, ganador por estrecho margen de las elecciones generales parlamentarias del domingo y lunes, aseguró durante un largo encuentro con los corresponsales extranjeros en Italia, entre ellos Clarín, que se "dispone a gobernar" y que el encargo presidencial para que forme un nuevo gobierno llegará "en mayo, lo antes posible".

—¿La contestación de los resultados por parte de Berlusconi puede retardar mucho que el presidente Carlo Azeglio Ciampi le encargue formar el nuevo gobierno?

—Vengo de hablar con el presidente Ciampi durante más de una hora. El encuentro fue muy cordial. El jefe del Estado me explicó los problemas jurídicos. Hay muy poco tiempo entre la instalación del nuevo Parlamento y la elección del nuevo presidente de la República. El mandato de siete años de Ciampi vence el 13 de mayo. Puedo decir que no habrá una renuncia anticipada de Ciampi. Creo que el encargo presidencial pa ra que forme el nuevo gobierno será en mayo, lo antes posible. Es probable que haya que esperar el nombramiento de un nuevo jefe del Estado y en este caso el nombramiento sería en la segunda parte de mayo. Los tiempos son largos porque existen plazos constitucionales obligados, como me dijo el presidente Ciampi.

—¿Usted cree que el primer ministro Berlusconi se quedará un mes o más tranquilo gobernando? ¿Qué pasa si Berlusconi se retira?

—(Abriendo los brazos y sonriendo). No sé... lo que sí puedo asegurarle es que si se va Berlusconi la política no sufrirá. «8—Berlusconi propuso hacer una gran coalición, al estilo de la que gobierna hoy Alemania, entre la alianza de centroizquierda y centroderecha. También hubo propuestas de dar la presidencia de Diputados y del Senado a cada coalición. ¿Qué responde usted?

—La gran coalición tendría sentido si no hubiera ninguna mayoría parlamentaria posible. Pero nosotros tenemos mayoría en las dos Cámaras. Más grande en Diputados, más estrecha en el Senado. Aquí también hay que tener en cuenta el sufragio de los senadores vitalicios, que tienen pleno derecho a votar. Existe una mayoría. Hemos ganado nosotros y me dispongo a gobernar. También creo que los presidentes de ambas Cámaras los nombraremos nosotros. Yo ofrecía en 1996 y en 2001 compartir las presidencias institucionales, pero recibí un rechazo de Berlusconi. Es muy difícil hacerlo ahora. Además, no es un problema de números sino de lealtad al electorado. Pedí a Berlusconi que nos veamos porque esperaba que ocurriera como en los otros países europeos: el reconocimiento de nuestra victoria y los augurios de buen trabajo. Necesitamos colaborar en estos dos meses para conocer los problemas.

—¿Le pidió usted al presidente Ciampi que acepte la reelección para gestionar esta difícil situación política?

—No. No pedí eso al presidente. Creo que sería una opción natural, pero es necesario su consenso. No tenemos que presionarlo.

—¿Va a hacer pronto una ley sobre el conflicto de intereses, que afectará inevitablemente a Silvio Berlusconi?

—Vamos a hacerla, pero ésta es una ley necesaria en la democracia, no una venganza. Vamos a seguir las reglas antitrust. No habrá un sendero preferencial ni peyorativo para una persona. La ley es igual para todos.

—¿Su gobierno va a acelerar el retiro del contingente militar italiano de Irak?

—El gobierno actual anunció que completará el retiro antes de fin de año. Haremos el retiro en forma ordenada y gradual, para no poner en peligro la seguridad de nuestros militares ni de los iraquíes. Consultaremos al gobierno de Bagdad. Me parece que los tiempos son más o menos los mismos que los del gobierno.

—Los votos de los residentes italianos en el exterior se han demostrado decisivos. Muchos creían que los italianos que viven más allá de las fronteras votarían por el centroderecha. Y en cambio ganó la Unión de centroizquierda. ¿Qué reflexión le merece?

—Ha sido muy positivo y les he dado las muchas gracias. Nosotros ya teníamos indicaciones de que entre los italianos en el exterior la votación podía ser buena. Fue mucho mejor. Creo que en el exterior la Unión estuvo más unida. También nuestros compatriotas no estaban tan bombardeados como en Italia por la prensa. Creo que eligieron con más serenidad.

—Usted dijo que las relaciones con América latina cambiarán radicalmente cuando sea primer ministro. Con el gobierno de Silvio Berlusconi, la Argentina ha tenido en los últimos años las relaciones congeladas. El presidente Néstor Kirchner fue el primer jefe de Estado que le mandó las felicitaciones. ¿Qué nos depara el futuro?

—Creo que con América latina nos falta una política continental, además de mejorar las relaciones bilaterales. Recibí y agradezco el mensaje del presidente Kirchner. Me desilusiona un poco el retardo para hacer un acuerdo histórico entre la UE y América latina, tema en el que trabajé durante los años en que fui presidente de la Comisión Europea. Mi impresión es que Europa no ha comprendido la realidad. Tenemos que avanzar a pesar de que la fragmentación europea y la fragmentación de América latina a nivel de gobiernos haga perder de vista la necesidad de un acuerdo global. Esa será una prioridad para mí: hacer que la UE sea más unida y que haya más cohesión regional, por ejemplo con el Mercosur para avanzar en el tratado.