Drácula ronda las crisis argentinas

El exceso de autoestima que los argentinos solíamos exhibir en el pasado podría llevar a algunos a pensar, aún hoy, que la convertibilidad fue un gran hecho y su impulsor, Domingo Cavallo, un personaje de la historia universal. Aceptando por un momento tamaña megalomanía —y siguiendo a Marx— podríamos decir que la adopción por parte del tándem Cavallo I-Llach I (en 1991) del régimen de caja de conversión con tipo de cambio fijo 1 a 1 como opción de largo plazo constituyó la tragedia, y que el intento de resurrección post-mortem de ese régimen por parte de Cavallo II (en el 2001) fue la farsa.

“Hay una gran coincidencia entre la economía de Macri y la de los 90”

 

Domingo Cavallo (Córdoba, 1946) es un personaje clave de la reciente historia argentina, y uno de los más polémicos. Fue el padre de la convertibilidad del peso con el dólar que a partir de 1991 acabó con la hiperinflación argentina. Fernando De la Rúa lo llamó de nuevo en 2001, en un intento desesperado por salvar el modelo. Siete meses después Argentina vivió la peor crisis de su historia, que acabó en el corralito. Desde entonces Cavallo es odiado por millones y pasó incluso por la cárcel. A 16 años del estallido, aplaude la política económica de Mauricio Macri y sostiene que en muchos aspectos es una continuidad con lo que él hizo en los 90, vaticina cambios profundos después de las elecciones y asegura que la historia lo absolverá.