Argentina, año verde

El Gobierno anunció un blanqueo de capitales con los que buscará fondear al Estado y secar el mercado “blue”.

Para las ciencias sociales, la expectativa es aquello que se considera lo más probable que suceda. Una suposición centrada en el futuro que gravita en el comportamiento de los individuos y de la sociedad en general. El detalle: la expectativa puede estar fundada en hechos reales. O no.

Dólar vs. el resto

La cotización del dólar comercializado en el circuito marginal ha subido en lo que va del año 36 por ciento y desde el comienzo del nuevo régimen de administración y control de acceso a la moneda extranjera lo hizo en 96 por ciento. A lo largo de ese período los motivos expresados por analistas de la city para justificar el aumento han sido variados. La secuencia explicativa comenzó con que el dólar oficial estaba barato, continuó con los nervios de inversores ante la imposibilidad de ahorrar en divisas, luego con la dificultad para comprar dólares a la paridad oficial por parte de turistas al exterior, siguió con la merma estacional de la liquidación de dólares de exportación de soja, y ahora que esos mismos exportadores después de vender en el segmento oficial recompran en el paralelo.

"Los indicadores de inflación están desfasados en todo el mundo"

El análisis de la relación entre inflación y crecimiento a lo largo de los últimas décadas ha sido tratado extensamente por el economista Mario Rapaport, a través de aportes fundamentales para la comprensión de la compleja historia de la inflación en la Argentina, como surge de su trabajo Aportes de Economía Política en el Bicentenario de la Revolución de Mayo, en el apéndice Crecimiento o inflación: ¿un falso dilema? 1945-2007. En esta entrevista analiza la evolución entre ambas variables a lo largo de ese período. Afirma que la falta de credibilidad de los sistemas de medición de precios es en todo el mundo, y plantea cómo se podría mejorar el nuevo índice que prepara el Indec.

Una estafa con buena prensa

Suele ocurrir en economía, sobre todo en estructuras concentradas: aun siendo tan pocos, pueden provocar un enorme daño. Ayer, en el mercado marginal, irregular o ilegal –cualquiera de estos calificativos le cabe, pero no el de “libre”– se habría operado por menos de diez millones de pesos. Es decir, poco más de un millón de dólares negociados a los valores informados reservadamente (no podría ser de otra forma: la compraventa en este mercado no se declara ni se registra). Al ser tan opacas las transacciones, el valor tampoco queda definido en un libre juego de oferta y demanda: basta con que un par de operadores “de peso” se pongan de acuerdo y hagan correr la versión de haber concretado una compraventa “a un valor X”, para que ese “valor X” se convierta en la referencia del día. ¿Abuso de posición dominante? ¿Estafa a pequeños ahorristas? Quizá. Pero en un mercado absolutamente irregular y oscuro, “todos los gatos son pardos”, según el dicho popular.