El derecho a una vida feliz

El gobierno insiste con la recordada frase de Carlos Menem: “estamos mal pero vamos bien”. Sin embargo, otra expresión parece reflejar mejor lo que sucede en la actualidad: “vamos mal y estaremos peor”. Así lo indican las tapas de los diarios, con números de una Argentina en crisis.

¿Estalla?

Ni siquiera el gobierno puede negar el deterioro socioeconómico. Tras un 2017 que todavía permitía imaginar alguna recuperación, hoy todas, absolutamente todas las variables se alinean en contra: crecimiento (cayó 6,7 por ciento en junio), desempleo (pasó de 7,2 a fin del año pasado a 9,1 en la última medición), salario real (se estima un deterioro de entre 3 y 10 por ciento este año), actividad industrial (disminuyó 7,5 en junio, profundizando el desplome), inflación (se calcula entre 35 y 40 por ciento hasta fin de año) y pobreza (volvió a aumentar) (1).

Ciencia y Técnica Argentina propugna un futuro de crecimiento e inclusión para nuestro país

En una breve caracterización del período histórico (2003-2015) podemos decir que no solamente creció la economía argentina sino que tal crecimiento se dio en un marco de extendidas políticas de redistribución del ingreso. Retacearlo o negarlo es en el mejor de los casos miopía y, en el peor, acabada contribución a proyectos y planes regresivos, de  dependencia social, cultural y política.

Otra Argentina es posible

 

En 2001, publicamos nuestro primer documento en el que señalábamos la cercanía de una crisis que se produciría en el país a raíz de la aplicación de un modelo que, inexorablemente, nos llevaría al desastre económico, político y social como finalmente ocurrió. Hoy, reafirmamos los principios que planteamos en aquella coyuntura y alertamos sobre las graves, conocidas e inminentes consecuencias económicas y sociales que el presente modelo está ocasionando al país.

Informe de coyuntura Nº 24

 

En el marco de la aún crítica situación económica es probable que el ritmo de crecimiento y la inflación experimenten fluctuaciones de corto plazo. Los primeros meses de 2017 muestran un leve crecimiento económico y la desaceleración de la inflación. El sector primario, los servicios, el sector financiero y la construcción, impulsada por la obra pública, explicaron el cambio de tendencia, en tanto que la industria disminuyó el vértigo de la caída y en mayo anotó el primer crecimiento interanual después de 15 meses negativos.