Con el gobierno Prodi se abre una nueva fase. La perspectiva de Sinistra Critica /1

La derrota de Berlusconi y la victoria parcial del centroizquierda abren una nueva fase política. Fausto Bertinotti, secretario general del Rifondazione Comunista (PRC), ha resultado elegido presidente de la Cámara de los Diputados. Avanzan las negociaciones para la formación del gobierno. Para una valoración del voto reenviamos al documento presentado al Consejo Político Nacional (CPN), órgano de dirección política del PRC, celebrado el 22 y 23 de Abril de 2006. Salvatore Cannavò Fuente: VientoSur

Vale la pena señalar aquí, la importancia del resultado obtenido por Berlusconi y el fracaso sustancial de la Unione /2 como "Gran Coalición" capaz de romper el bloque social berlusconiano, erosionar su hegemonía política y de iniciar cambios sustanciales en los destinos del país. En vez de esto, a lo que estamos asistiendo es al éxito de una alianza que mantiene intacto su perfil moderado, que escucha más al FMI o a la Comisión Europea que al "pueblo" que le ha permitido vencer. Además mantiene una ambigüedad de fondo sobre todos los temas de la agenda política y de gobierno comenzando por la política exterior o la económica.

El estrecho resultado que ha permitido la victoria de la Unione constituirá un peligro para las fuerzas de la izquierda alternativa que sufrirán la presión infernal del "vínculo de la coalición" y del mantenimiento de la mayoría, entendidas como única manera para impedir el retorno de la derecha y de Berlusconi. Esta perspectiva sería ciertamente funesta y dañosa para los intereses de las y los trabajadores, de las mujeres, de los y las jóvenes, a cuya incumbencia solo podría dedicarse un gobierno que tomara, con decisión, la dirección de una alternativa clara y neta, respondiendo por encima de todo a las necesidades y las esperanzas populares y del mundo del trabajo.

En vez de esto, el gobierno está haciendo de todo para presentarse como un gobierno de alternancia: nosotros no teníamos dudas, lo hemos sostenido en el curso del último año; constatamos con amarga satisfacción que esta realidad ha sido admitida también por el secretario general de Rifondazione Comunista. Pero para afrontar la dificultad de la fase y prepararse a gestionar el vínculo de la coalición no se puede recurrir a la hipótesis de que un gobierno de alternancia sea el mejor camino hacia una alternativa. La alternancia: se puede evitar la afirmación de una "gran coalición" con sectores de la derecha en el plano de la política institucional, pero esto no sortea la cuestión del restablecimiento de políticas centristas y ligadas al compromiso con la alta burguesía y la patronal italiana. A largo plazo, es la propia alternancia la que conduce al centrismo como en parte demuestra la hipótesis de un Ministerio de Economía en manos del tecnócrata Padoa Schioppa o la necesidad de crear un ministerio ad hoc que aplique la Estrategia de Lisboa.

Ni siquiera es suficiente, es más, nos parece peligrosa, sostener en la tesis de la "alternancia frente a la alternativa" la hipótesis de la construcción de un "nuevo pueblo", por parte de un gobierno, que aunque sea más ampliado, está dentro del desarrollo de una irreal reforma política, social y moral que debería ser la promovida por la Unione.

La consumación de la democracia italiana, fruto de la desagregación social, no puede ser reconducida solamente a los cinco años de gobierno de la derecha, sino también, a la devastación social producida por las políticas liberales en el curso de los últimos veinte años y de la que han sido también responsables los gobiernos de centroizquierda, de Prodi a D´Alema, por no hablar de los gobiernos de concertación de principios de los años noventa. Es esta desestructuración, material y política, la que necesita de un trabajo de "reconstrucción" y de regeneración de la subjetividad de clase en las formas modernas en que esta se manifiesta.

Esta regeneración no puede venir de una alianza con los que han practicado, o teorizado, la adhesión a un modelo liberal moderado que, en última instancia, es la causa primaria de aquella ruptura. Es como estar sentado en una rama y contribuir al mismo tiempo a segarla. Hoy, la reconstrucción de una subjetividad de clase y por la alternativa pasa también por el restablecimiento de requisitos democráticos de fondo -formas de democracia directa participativa, nueva centralidad democrática del conflicto en los cuerpos intermedios entre la política y la sociedad, y también a través de la confrontación con la guerra global permanente en sus diversas expresiones- que sólo pueden venir de lado de los movimientos cuya lucha es capaz, por si misma, de recuperar una subjetividad más definida.

Por este motivo de fondo, siempre nos hemos opuesto, en la fase y el contexto actual, a la perspectiva del gobierno, porque la reconstrucción de la subjetividad social y política necesita, en el próximo período, una oposición coherente y constante, en tanto que lugar constitutivo de sujetos transformadores. Por esto repetimos que no existen las condiciones de un gobierno de alternativa y que Rifondazione, no debe aceptar ser parte orgánica de un gobierno como este. También la presidencia de la Cámara, que constituye un encargo de alto prestigio, se presta a una suerte de "encaje" que puede ser contraproducente.

Ahora, la controversia sobre la situación italiana, su sistema electoral, la naturaleza de la derecha, la opción de la mayoría de Rifondazione, nos inducen a aceptar la perspectiva del nacimiento del gobierno por dos razones: impedir el retorno de la derecha y consolidar su derrota; tener una certificación de la capacidad de transformación del gobierno Prodi y las expectativas generadas en el pueblo de izquierdas. Es esto lo que determina la nueva fase en la que estamos y que podemos afrontar manteniendo una orientación seria en dos aspectos: los contenidos programáticos sostenidos por la iniciativa del movimiento y la autonomía del partido con respecto al gobierno.

Sobre los contenidos hemos ya visto algunas muestras de los problemas que tendremos con la discusión parcial sobre Afganistán. Admitiendo que sobre Irak el nuevo gobierno se empeñará en retirar las tropas -empeño por verificar- es cierto que sobre Afganistán no existe un acuerdo en el seno de la Unione. Y la admisión parcial hecha por Bertinotti, manifestada ampliamente en todos los periódicos nacionales, hacen pensar en la hipótesis de una aceptación de la misión militar, la misma que ha inaugurado la estrategia de la guerra global permanente de Bush. Obviamente, debemos demostrar ser inflexibles en los contenidos en un marco político difícil, con escasa agilidad, sobre todo en relación a la "disciplina" que impone el partido. Pero la confrontación, dentro de Rifondazione y en la Unione, será sobre contenidos y no sobre continentes. Por este motivo es esencial la autonomía del partido. Sobre este punto han enfatizado muchos compañeros y compañeras de la mayoría del partido.

La autonomía del partido es la única cláusula de salvaguardia que puede permitir: a) continuar a conferir la centralidad necesaria a los movimientos y a las luchas en el país, sobre todo en la dirección de una recomposición o relación unitaria; b) contrarrestar la centralidad institucional y la consiguiente burocratización /3; c) discutir con mayor seriedad de la necesaria colegialidad del partido, de su funcionalidad organizativa en la construcción de los movimientos y de su efectiva unidad de acción.

Con los ojos atentos ante este desafío, Sinistra Critica se coloca ante la nueva fase: reconfirma las razones del disenso - a través de la presentación de un documento propio que subraya su desacuerdo con la elección pro-gobierno- y declara su voluntad de diálogo con la mayoría del partido para conducir juntos las verificaciones necesarias en la próxima fase. Lo hace con la acrecentada responsabilidad de ser hoy en día casi la única izquierda interna del partido (con excepción de los compañeros de Falce e Martello) /4, la escisión, ya producida y en las proximidades de ser completada, "de los Progetti" Comunista /5, y el retorno a la mayoría de Essere comunisti /6, nos deja ante la tarea de representar una oposición interna firme en los contenidos pero no sectaria ni indisponible a confrontarse con la mayoría, con la idea de que "Otra Rifondazione es posible". Esta responsabilidad nos induce a trabajar por el reforzamiento de una nueva izquierda dentro del partido. Es también con esta misma óptica con la que hemos elaborado y puesto a discusión, las líneas generales de un manifiesto programático en el que se describen las características de una izquierda anticapitalista moderna. Lo discutiremos en la segunda asamblea nacional de Sinistra Critica, el 13 y 14 de mayo en Roma junto al análisis de la fase política y la definición de los conflictos y las campañas sociales que representan hoy en día la prioridad decisiva para mantener realmente la perspectiva de la transformación social.

Traducción: Carlos Sevilla Alonso

Extraído de www.sinistracritica.org. Este artículo será el editorial del próximo número de ERRE.

1/ Sinistra critica (Izquierda crítica) ha aparecido como corriente alrededor de la revista ERRE (Resistencia, Investigación, Revolución) y ha presentado una moción alternativa a la de la mayoría en el VI congreso de Rifondazione Comunista en marzo de 2005, obteniendo entonces el 6,5% de los mandatos. Los militantes que han formado esta corriente se habían unido en octubre de 1998 a la mayoría del PRC de Fausto Bertinotti, en acuerdo con él para que el PRC dejara de apoyar la política neoliberal del precedente gobierno Prodi. Retomaron su autonomía cuando Bertinotti llevó a cabo un giro hacia la coalición de centro-izquierda en 2004. Tras las elecciones generales pasadas, cuenta con dos senadores (Gigi Malabraba y Franco Turigliatto) y un diputado (Salvatore Cannavò) autor de este y otros artículos publicados en www.vientosur.info como "La izquierda italiana en un momento de cambio". Remitimos a su lectura para una comprensión general del panorama político de la izquierda italiana. [N. de T.]

2/ La coalición de centro-izquierda lleva el nombre de "l´Unione" (la Unión). Está compuesta de la Federación del Olivo, que constituye su columna vertebral, de varias pequeñas organizaciones -la Unión de demócratas europeos (demócrata cristianos), del Partido de los comunistas italianos (PdCI, una escisión por la derecha del PRC), de la Federación de los Verdes, de Italia dei Valori, la Rosa en el puño (una alianza de los socialdemócratas italianos y de los radicales)- satelizados por el Olivo y del Partido de la Refundación Comunista (PRC). La Federación del Olivo por su parte alía a los Demócratas de izquierda (DS, ex PDS, ex PCI), la Margarita (de origen democrata cristiano, dirigida por Francesco Rutelli) y los republicanos europeos (igualmente demócrata cristianos). La Unione está dirigida por Romano Prodi, que fue Presidente del Consejo de ministros italiano (mayo 1996-octubre 1998) y Presidente de la Comisión europea (1999-2004) y de nuevo será Presidente del Consejo de ministros. [N. de T.]

3/ Un buen análisis del proceso de burocratización de Rifondazione se puede encontrar en el libro "Rifondazione Comunista, storia e organizzazione" de S. Bertolino, Il Mulino, Bologna, 2004. Para una aplicación concreta al debate congresual de Giovani Comunisti en curso, leer "Appunti per una critica dell'organizzazione" de Danilo Corradi en www.sinistracritica.org. [N. de T.]

4/ Hoz y Martillo, periódico y corriente trotskista agrupada en torno a Claudio Belloti (moción 5) que obtuvo el 1,6% de los mandatos en el VI congreso de Rifondazione celebrado en el 2005. A nivel internacional se agrupa en el Comité por una Internacional Marxista, más conocida por el nombre de su revista, The Militant. [N. de T.]
5/ Proyecto comunista, corriente trotskista agrupada en torno a la figura de M. Ferrando y presentada como moción 3 en el VI congreso, obteniendo el 6,5 % de los mandatos. Para un buen análisis del "affaire" Ferrando por el que se le apartó de las listas electorales en las recientes elecciones generales, consultar "Prioridades de una izquierda anticapitalista coherente" publicado en www.vientosur.info. Esta área congresual se ha fragmentado en al menos tres áreas diversas: los sostenedores de Francesco Ricci (tercer firmante de la moción 3 "Per un Progetto Comunista" en el congreso del 2005) han abandonado el trabajo congresual fundando un nuevo grupo: PC-ROL; los partidarios de Luigi Izzo (PC, área programática) y los de Matteo Malerba e Guido Benni (que han confluido en la 2ª moción de Grassi, Essere Comunisti). Este es el motivo por el que autor utiliza el plural "Progetti" (proyectos) entrecomillado. [N. de T.]

6/ "Ser comunista", corriente agrupada en torno a Claudio Grassi, conocida también por el nombre de su periódico (L´Ernesto) que obtuvo el 26 % de los mandatos (moción 2) en el VI congreso de Rifondazione en el 2005. En la actualidad y ante la perspectiva de gobierno han confluido con la moción 1 de la mayoría bertinotiana (59 % mandatos). A nivel internacional mantiene relaciones estrechas con el Partido Comunista Griego (KKE) y con el Partido Comunista de Bohemia y Moravia. [N. de T.]