ABC del Litio Sudamericano

Desde hace algunos años, la prensa masiva señala con creciente interés que los salares de Argentina, Bolivia y Chile contienen más de dos tercios de las reservas mundiales de litio, “el metal más liviano de la tabla periódica”. Gracias a sus especiales propiedades físico-químicas —nos explican con variable precisión—, el litio permite la producción de modernas baterías recargables, utilizadas por casi toda la electrónica portátil y, lo más importante, por los nuevos vehículos eléctricos en pleno desarrollo tecnológico.

China, los precios de las materias primas y la especulación financiera

Casi todos los análisis sobre la economía mundial y la evolución de la crisis coinciden en una cosa: la recesión en China está acelerando la caída en los precios de las mercancías básicas a escala mundial. La reducción en la demanda mundial debido a la crisis de 2007-08 ha provocado una caída en esos precios, pero hoy predomina la idea de que el freno en el crecimiento en China es el factor explicativo más importante de la caída en los precios de materias primas. La realidad es mucho más compleja.

Pese a sus problemas, China mantiene su dominio en el sector de commodities

El temor de que el apetito de China por materias primas, desde cobre hasta carbón, esté disminuyendo luego de décadas de un crecimiento vertiginoso ha hundido los precios. No obstante, debido a su escala en estos mercados, el país asiático se mantendrá como un factor clave en el largo plazo, aunque sea a un ritmo más lento.

El precio del petróleo: ¿es la China o la FED? Un diagnóstico latinoamericano.

La abrupta disminución en el precio del petróleo ha desprestigiado el diagnóstico ortodoxo que subraya el papel concluyente de China y el exiguo efecto del mercado financiero sobre el valor del combustible. La prueba reside, por una parte, en la sincronía entre la demanda asiática en constante crecimiento y el desplome de los precios del hidrocarburo y, por otra, en la intensificación de la relación inversa entre tasas de interés de los bonos federales estadounidenses y el precio de los futuros de commodities a partir de 2009.

¿Commodities, bienes comunes o recursos estratégicos? La importancia de un nombre

Ya no es posible concebir los recursos naturales como se lo ha hecho tradicionalmente, y por eso resulta necesario abordar cómo la enunciación de los Estados de los países centrales y de organismos internacionales incide en la construcción de imaginarios y de políticas respecto de los llamados “frutos de la tierra”.

Esto conduce a discutir las diferentes definiciones en juego para nombrar esos recursos: renovables y no renovables, materias primas, commodities, capital natural, recursos naturales estratégicos, críticos, multicríticos, esenciales, bienes comunes, etc.

Consenso de los Commodities y lenguajes de valoración en América Latina

El «Consenso de los Commodities» subraya el ingreso de América Latina en un nuevo orden económico y político-ideológico, sostenido por el boom de los precios internacionales de las materias primas y los bienes de consumo demandados cada vez más por los países centrales y las potencias emergentes. Este orden va consolidando un estilo de desarrollo neoextractivista que genera ventajas comparativas, visibles en el crecimiento económico, al tiempo que produce nuevas asimetrías y conflictos sociales, económicos, ambientales y político-culturales. Tal conflictividad marca la apertura de un nuevo ciclo de luchas, centrado en la defensa del territorio y del ambiente, así como en la discusión sobre los modelos de desarrollo y las fronteras mismas de la democracia.

Inflación oligopólica

Las subas de precios de los últimos años no son un fenómeno excluyente de la economía argentina, sino que se enmarcan en un contexto mundial de significativo aumento de los commodities (alimentos, petróleo). Pero la influencia de las circunstancias internacionales en cada economía nacional actúa por intermedio de sus rasgos estructurales específicos. La industria argentina denota niveles sumamente elevados de concentración económica: 95 de las 169 ramas fabriles relevadas por el censo tienen estructuras de mercado altamente concentradas: las primeras ocho fábricas explican más del 50 por ciento de la producción. De allí que en 2010 apenas 100 firmas industriales explicaron el 41 por ciento del valor de producción sectorial. Esa gravitación fue del 35 por ciento en 2001 y del 27 por ciento en 1993.