Cárcel para un hombre de Berlusconi

Es el ex ministro y diputado Cesare Previti. Le dieron seis años por casos de corrupción. Fuente: Clarín

Preso "excelente" en la cárcel romana de Rebibbia: desde la mañana de ayer se aloja en una de sus celdas Césare Previti, el ex ministro de Defensa de uno de los gobiernos de Silvio Berlusconi, abogado de confianza del primer ministro, ahora renunciante tras haber perdido las últimas elecciones, y diputado reelegido en los comicios generales de abril.

Previti fue condenado definitivamente por la Corte de Casación a seis años de cárcel por una turbia historia de coimas y sobornos que incluye la compra de una sentencia multimillonaria, que los magistrados de Milán consideran como "el más grande caso de corrupción de la historia de la justicia italiana".

El abogado de Berlusconi había sido ya condenado en primera y segunda instancia en Milán a siete años de prisión, en una batalla judicial que se prolongó durante diez años. (Ver más información en página 84 de Deportes).

Previti era hasta ahora parlamentario de Forza Italia, el partido de Berlusconi. Para salvarlo, en su momento fueron votadas leyes que también beneficiaron al primer ministro.

Como es sabido, el primer ministro Silvio Berlusconi es el hombre más rico de Italia, "zar" de la televisión comercial local y de otros mil negocios.

En la historia del llamado caso Imi-Sir, Silvio Berlusconi entra sólo por su tenaz defensa del amigo Cesare Previti. Pero los jueces de la Corte de Casación también reabrieron otro caso, el llamado Laudo Mondadori, por el cual Cesare Previti está acusado de haber comprado la sentencia contra el industrial Carlo De Benedetti, también propietario del grupo editorial L'Espresso-La Repubblica.

De Benedetti se había adjudicado el control de la editorial Mondadori, la principal de Italia en producción y venta de revistas y libros.

Pero una sentencia de un tribunal arbitral de Roma, en la que participaron los mismos magistrados comprometidos en el caso Imi-Sir y los abogados involucrados en las condenas, anuló el control de Carlo De Benedetti y la editorial Mondadori terminó hasta hoy en manos de Silvio Berlusconi.

Berlusconi zafó de éste como de otros procesos gracias a la prescripción de los delitos que se le atribuían. El caso Imi-Sir costó al estatal Imi mas de 400 millones de dólares. Cesare Previti apareció como el trámite para cobrar coimas por 40 millones de dólares junto con los abogados Attilio Pacifico y Giovanni Acampora, condenados a a seis y tres años y ocho meses de cárcel respectivamente.

También fue condenado el ex juez Vittorio Metta a seis años, quien recibió pagos de coimas para que dictara una sentencia favorable por parte de Previti, Pacífico y Acámpora.

En cambio resultó absuelto el juez Renato Squillante, que habría cometido hechos "execrables", según la Corte de Casación "pero que no constituyen un delito".

Antes de dirigirse en automóvil a la cárcel de Rebibbia, Cesare Previti dijo ayer que había sufrido "una persecusión sin igual" y que su única culpa había sido la de "combatir a la izquierda a cara descubierta sin esconderse detrás de togas complacientes".

Previti renunció a su cargo de diputado "para evitar la última humillación" por parte de sus adversarios, que "me hubieran echado".

Los abogados del ex diputado Previti pidieron que el ex ministro de Defensa y estrecho amigo-abogado de Berlusconi pueda cumplir la sentencia bajo arresto domiciliario. Ocurre que en Italia existe una ley ley, aprobada por iniciativa de la centroderecha en el Parlamento, que permite cumplir las condenas en su casa a las personas mayores de setenta años de edad.