“Ya lo conocemos y sabemos cómo termina”

Los diputados Axel Kicillof y Carlos Heller plantearon ante jóvenes economistas la necesidad de caracterizar el actual modelo y salir a explicarlo, que se impuso “después de una campaña que ocultó la propuesta tras una estrategia de marketing sin hablar de política”.

“Es preciso caracterizar lo que está pasando, explicar de qué se trata este modelo, hacia dónde nos conduce; contar qué pasó cuando se aplicó, porque no tiene ninguna originalidad, es el mismo modelo neoliberal que se aplicó en cualquier momento y en cualquier lugar”, desafió ayer Axel Kicillof, diputado nacional y ex ministro de Economía, a más de 250 personas, entre jóvenes economistas y personalidades invitadas que participaron del evento que compartió con Carlos Heller. “Durante la campaña, el actual oficialismo ocultó la propuesta económica, vendió al candidato como un producto publicitario, con estrategias de marketing en las que importa el envase más que el contenido. Hoy hay una tarea especial para todos los economistas: simplificar y exponer lo que es esta política, y esa es una tarea de todos los que estamos contra el neoliberalismo. Ahí también hay un trabajo de unidad que realizar”.

El panel central del Tercer Congreso de Economía Política, convocado por el Centro Cultural de la Cooperación y la Universidad Nacional de Quilmes bajo el título “Hacia una teoría económica latinoamericana”, estuvo a cargo de Kicillof y Heller (diputado nacional por el Partido Solidario). Ambos, integrantes del Frente para la Victoria. El dirigente cooperativista hizo un puntilloso y documentado relato de las distintas expresiones que tuvo el modelo neoliberal en Argentina en los últimos cincuenta años. “En una entrevista, (el ex ministro de la dictadura José Alfredo) Martínez de Hoz definía los tres pilares fundamentales de su programa del 2 de abril de 1976: Reforma del Estado, para limitarlo a sus funciones específicas sin interferir con la actividad privada; Liberalización y apertura económica; y Estabilidad de precios, para terminar con la inflación”. Y agregó que “esas manifestaciones las hizo en 1995, momento en el que elogió que el gobierno de entonces, el de Carlos Menem, porque iba en el mismo camino”. Luego repasó la declaración de principios de dos entidades empresarias, Asociación de Empresarios Argentinos (AEA), en 2009, y el Foro de Convergencia Empresarial, en 2013, con las mismas definiciones en cuanto al rol del Estado y los mismos requerimientos de no interferencia y libertad de mercado. Y agregó que, “ahora, vemos qué se quiere decir con eso de la pesada herencia: un gobierno desendeudado y aislado del mundo, con pocos desempleados y con un problema de competitividad, que es tener los salarios más altos de Latinoamérica. Vienen a desandar todo lo construido en 12 años, vienen a decir que nada de eso era sostenible, y lo harán con un brutal endeudamiento, generar desempleo para disciplinar a la fuerza de trabajo y poder bajar los salarios para ganar competitividad”.

Este idea de “un hilo conductor inspirado en los intereses de los centros de poder”, que vincula las experiencias de los programas puestos en marcha en 1976, 1990 y diciembre de 2015, que describió Heller, fue retomada por Kicillof en su exposición. “No hay nada nuevo en esta propuesta, con fuerte raigambre ideológica y teórica, ligada a los principios del neoliberalismo y el Consenso de Washington; y material, porque responde y beneficia a muy determinados intereses”. Pero el ex ministro señaló que nada de esto fue expresado como propuesta de gobierno en la campaña electoral. “Se tiraban frases vacías, palabras agradables pero sin explicar el qué o el cómo: Cambiemos, la Revolución de la Alegría, Vamos a vivir mejor. Aún hoy ocultan y discuten que sea el mismo modelo de los 90 o de la dictadura, pero vino el Fondo Monetario, les da unas palmaditas de felicitación y el gobierno lo exhibe como un halago; eso nos exime de comentarios”.

Después, y dado el marco de un congreso de economistas heterodoxos, convocó a los participantes a asumir la tarea de desestructurar el efecto de esa campaña de marketing y salir a “caracterizar lo que está pasando, un modelo de ajuste neoliberal cuyas consecuencias siempre son las mismas, aquí, en Grecia, España o Italia, y en esos lugares no existía una pesada herencia de gobiernos transformadores con políticas de integración, al cual pudieran achacarle haber dilapidado los recursos del Estado”. “Una política económica –agregó– que siempre resultó en aumento de la pobreza y las consecuencias sociales y económicas que ya estamos viendo”.

Y advirtió sobre las consecuencias futuras de las políticas hoy en práctica. “Aplican a la política monetaria el criterio de Metas de Inflación, que si logran bajarla es porque son políticas recesivas, además reprimiendo la recuperación salarial”. Señaló que la intención del gobierno es “avanzar en reformas estructurales, que vendrán de la mano de privatizaciones y flexibilización laboral”. Y demandó fundar “un nuevo pensamiento económico latinoamericano” que recoja las experiencias de la región y las contraste con las políticas que hoy se aplican en Argentina y Brasil.

 

Página/12 - 5 de octubre de 2016