Política científica

Eduardo N. Dvorkin *
Las llamadas ciencias duras utilizan como metodología el método científico: el estudio de un fenómeno determinado comienza con la observación experimental del mismo, seguida de la formulación de hipótesis sobre el mecanismo causa-efecto inherente a dicho fenómeno (abstracción). El paso subsiguiente en el método científico es comprobar la validez de las hipótesis formuladas mediante la experimentación; es decir, mediante la reproducción controlada del fenómeno en estudio. El paso experimental permite corroborar las hipótesis formuladas o provee datos para su corrección o indica la necesidad de reformular dichas hipótesis.

En política el último paso es el que normalmente resulta imposible implementar: no hay posibilidad de repetir fenómenos políticos en condiciones controladas.

Sin embargo, el cambio de gobierno a producirse el 10/12 y la anunciada continuidad del equipo que gerenció la política científica del gobierno kirchnerista abren una interesante oportunidad de utilización del método científico.

Durante estos años la teoría que muchos sostuvimos era que el enorme crecimiento y desarrollo del sector científico argentino se correspondía con un proyecto político que priorizaba el desarrollo autónomo de tecnología implementando un Estilo Tecnológico (utilizando la nomenclatura de Oscar Varsavsky) en el que el triángulo Empresas Estatales-Pymes-Institutos Nacionales de Investigación Científica se constituían en el foco del desarrollo.

A partir del 10/12, el mismo equipo de política científica que trabajó durante el gobierno de CFK en el período 2008-2015 conducirá la política científica argentina pero bajo un gobierno en el que el foco del desarrollo cambiará, localizándose en las grandes corporaciones y en la importación de tecnología.

La observación de los resultados que logrará el equipo que fue exitoso en el período 2008-2015 bajo estas nuevas condiciones será sumamente importante para confirmar la visión de aquellos que, con Oscar Varsavsky, Amílcar Herrera, Jorge Sábato y muchos otros exponentes del pensamiento latinoamericano en ciencia y tecnología, pensamos que las políticas de científicas no son franchisings que pueden implementarse en cualquier situación y obtener idénticos resultados.

* Doctor en Ingeniería.

Página/12 - 30 de noviembre de 2015