Pensar el 2001 para pensar el presente

Destacados panelistas se reunieron para presentar el libro "Camino al colapso, cómo llegamos los argentinos al 2001". El neoliberalismo, sus efectos y sus salidas, fue el eje del debate.

El libro de Julián Zícari, Camino al colapso, cómo llegamos los argentinos al 2001, fue presentado en el Centro Cultural de la Cooperación (CCC) a través de un panel que trató distintas cuestiones suscitadas por el material publicado por Ediciones Continente.

La actividad, organizada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE) y acompañada por el sello editorial y el centro cultural, contó con la participación de Zícari, Alfredo Pucciarelli (UBA-CONICET), Juan Pablo Marinelli (Cátedra Abierta “José Ber Gelbard”), Ariel Slipak (IADE) y Marisa Duarte (IADE-Realidad Económica).

“Lo que empujó esta investigación fue no sólo entender por qué pasó el 2001 sino por qué dejamos que pasara. Me interesaba trabajar la pregunta sobre los mecanismos de gestación del poder, la pregnancia del discurso neoliberal que logra el sojuzgamiento de los pueblos”, explicó Zícari al momento de destacar la validación social que determinó previamente el camino hacia la crisis.

“Cuando los pueblos no aprenden su historia están condenados a repetirla. Y tristemente es lo que está pasando en este momento con la elección de Macri. Otra vez elegimos mirar al costado”, cuestionó Zícari para reafirmar la necesidad de las luchas sociales, el abordaje de la eficacia del discurso neoliberal y el rol de la sociedad en la aceptación de distintos marcos económicos y políticos. “Ojalá pensar el 2001 nos sirva para pensar este presente y evitar repetir el trágico pasado”, dijo el autor que es doctor en Ciencias Sociales y licenciado en las carreras de Economía, Historia y Psicología.

A su turno, Alfredo Pucciarelli, doctor en Filosofía con especialización en Ciencias Sociales, destacó el aporte “exhaustivo” de Zícari para comprender el período analizado y alertó sobre la idea de lecturas simples o esquemáticas acerca de la crisis y el neoliberalismo. “El 2001 nunca se fue. Tenemos que aprender que antes y después de esta crisis se articula un tipo de estructura social en la Argentina que genera un tipo de conflictividad. Ahí se confrontan dos sociedades, dos proyectos cuya característica es la capacidad de impedir el desarrollo del contrario pero que no tienen capacidad para imponer el propio. Es la hipótesis del ‘empate hegemónico’ de Portantiero”, señaló Pucciarelli en su exposición para concluir en la pregunta acerca de la fortaleza y el programa político necesario para romper con dicho empate. “Tenemos la obligación inmediata de hacer y construir política y ver si podemos romper este esquema. 2001 es un capítulo de una larga saga que nos tiene todavía presos de la misma lógica histórica”, indicó el investigador en la sala Dubrovsky del CCC.

Por su parte, Juan Pablo Marinelli también ratificó el valor del trabajo de Zícari y, en sintonía con Pucciarelli, evaluó la crisis de 2001 en términos de la posibilidad de presentar alternativas políticas al neoliberalismo, aunque matizó el mencionado concepto de empate. “Me inclino a pensar que, más que empate hegemónico, lo que vamos viendo en la Argentina y en el mundo es que el capital trasnacional, financiero y concentrado gana más casilleros, es más poderoso y se lleva mayor parte del ingreso”, dijo Marinelli. El sociólogo, especialista en Economía, remarcó además que “hay que tratar de pensar el neoliberalismo como algo más que una etapa o modelo económico” con el fin avanzar en la construcción de una nueva subjetividad que estructure otra sociedad.

Asimismo, Ariel Slipak, economista, docente e integrante de la comisión directiva del IADE, sostuvo que “uno puede ver algunos rasgos comunes no solamente entre 2001 y la política de Cambiemos. Se pueden apreciar rasgos comunes con políticas como las de Alsogaray o Martínez de Hoz. Congelamiento de salarios, liberar el tipo de cambio, reformas laborales, extensión de la edad jubilatoria, toda una serie de medidas que se repiten, obviamente considerando las diferencias históricas”. En su exposición, Slipak retomó la cuestión de las alternativas políticas al neoliberalismo y, en tal sentido, propuso -ante las apuestas de tono progresista- retomar “soluciones marxistas más clásicas”. “Así como a muchos ésto les parece utópico, a mí me parece utópico pensar un capitalismo, sano, normal o progresista”, concluyó el economista.

Tras una ronda de consultas e intercambios entre panelistas y asistentes, el cierre de la actividad estuvo a cargo de Marisa Duarte, presidenta del IADE y directora de la revista Realidad Económica. De cara a los temas abordados en el panel, Duarte expresó: “El neoliberalismo es la negación de la democracia y el desarrollo, las dos categorías más importantes en las sociedades que pretenden vivir con una convivencia razonable. Tal vez, uno de los daños más grandes que han hecho los procesos dictatoriales en la Argentina es el propio análisis de las democracias, que se quedaron en la cuestión normativa y perdieron por completo la base de sustentación filosófica que sostenía a aquellas. Entonces, hoy, un gobierno que es tremendamente injusto, sólo porque fue elegido en las urnas, no se puede cuestionar. Este libro permite volver a discutir y tener herramientas para debatir con este tipo de mandatos”.