Obama, Trump y Clinton, enredados con el TPP

Leandro Morgenfeld

 

Los sectores aperturistas en Estados Unidos impulsan ambiciosas iniciativas multilaterales, entre las que se destaca el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP). Rubricado en Nueva Zelanda en febrero de 2016 por 12 países, tiene como uno de sus objetivos geoestratégicos limitar la creciente presencia de China en el Pacífico.

Es hasta ahora el mayor acuerdo de libre comercio de toda la historia. Para entrar en vigencia, debe ser ratificado antes de febrero de 2018 por los congresos de al menos 6 de los 12 países signatarios. El saliente presidente Barack Obama procura que los congresistas estadounidenses lo ratifiquen antes de enero de 2017. El problema es que el candidato republicano, Donald Trump, centra su prédica en la crítica a este tipo de acuerdos. Hillary Clinton, quien llevó adelante las negociaciones cuando fue Secretaria de Estado (2009-2013), en los debates de las primarias tuvo que pronunciarse en contra de este acuerdo, tanto por las objeciones de Bernie Sanders como por la resistencia de sindicatos cercanos al Partido Demócrata. Se llegó así a una situación paradójica y de resolución incierta: Obama intenta avanzar con el TPP, y dejarlo como uno de sus legados, pero los dos principales candidatos a la presidencia se oponen. ¿Cómo puede afectar esto a la campaña? ¿Van a crecer las resistencias internas a este acuerdo? ¿Afecta la hegemonía estadounidense a nivel global? ¿Qué impacto puede tener en Nuestra América? ¿Cómo se articulan las resistencias a esta ofensiva de los grandes capitales estadounidenses?

 

Huellas de Estados Unidos Nº 11 - octubre de 2016