La negociación del gobierno macrista con los Fondos Buitre

A más de dos meses de su asunción, los lineamientos económicos del nuevo gobierno están sobre la mesa. El conjunto de decisiones económicas adoptado por las nuevas autoridades del Estado argentino (maxidevaluación, disminución y reducción quita de retenciones a las exportaciones, apertura económica, desregulación, eliminación a las restricciones de compra de divisas, aumento de tarifas, quita de subsidios, eliminación del impuesto a los vehículos de alta gama, y “reinserción” en los mercados financieros internacionales previo acuerdo con los buitres y el FMI, etc.)

Halcones y palomas

El dato económico de la última semana fue la nueva preocupación del Poder Ejecutivo por la inflación. El hecho importa especialmente por su impacto en el sostenimiento del eje del modelo: paritarias que consoliden el recorte de salarios producto de un año de inflación, con subas desatadas desde noviembre y que, según números del propio oficialismo, tocaron en enero un impresionante 4,1 por ciento. A ello se sumarán los aumentos de tarifas, un shock que comenzará a sentirse en marzo y cambiará los ánimos populares de la gran ciudad amarilla, la que vía medios concentrados define el clima mediático nacional.

¿Hay que pasar el otoño o todo el año?

Los elogios que recibió la oferta del gobierno argentino a los fondos buitre por parte del mediador Daniel Pollack, del secretario del Tesoro estadounidense Jack Lew y del Financial Times, son la mejor prueba de lo mucho que ha ablandado la posición el macrismo respecto de lo que estaba dispuesto a pagar el kirchnerismo. La propuesta de pagar 6.500 millones de dólares en efectivo implica una quita del 25 por ciento respecto de la pretensión máxima de los acreedores, equivale al doble de lo que estaba dispuesto a conceder el gobierno anterior y genera ganancias para los fondos buitre de hasta diez veces lo que en su momento invirtieron en comprar los bonos argentinos defaulteados. Intentar cerrar el diferendo de esa manera muestra una gran vocación acuerdista y la urgencia que tiene la conducción económica para dar vuelta la página y poder acceder a financiamiento externo en mejores condiciones.

Algunos números sencillos para evaluar la oferta de Macri a los fondos buitre

Una interesante nota publicada por el portal del oficialista Grupo Clarín el 5 de febrero, durante las negociaciones con los fondos buitre, revelaba que según “fuentes oficiales” el gobierno de Macri había “propuesto una quita en torno del 40 por ciento sobre los intereses a devolver a los acreedores” y que la estrategia “apunta a obtener una mayor quita a cambio de pagar en efectivo”. Otro medio publicaba exactamente la misma cifra el mismo día. Ambos calificaban a la oferta de “agresiva”.

“La revolución de las balas de goma: Argentina bajo Mauricio Macri”

Globos amarillos, música de fiesta, el perro Balcarce ‘en el sillón presidencial: con el triunfo de Mauricio Macri los medios de comunicación nacionales e internacionales fueron unánimes, irrumpió en Argentina la “Revolución feliz” – el fin del endurecimiento populista y la “vuelta a la escenario mundial”. Una ideología liberal, democrática de derecha. Macri dijo a un grupo de periodistas reunidos, pertenecientes a Le Monde, The Guardian, La Stampa y El País, que se sentía reflejado en su ídolo Nelson Mandela. Ninguno de los presentes sintió la más mínima sospecha de sarcasmo.

Faltan los dólares para empezar la fiesta

El candidato Mauricio Macri lo reiteró varias veces en el tramo final de la campaña para las elecciones presidenciales: el país no tiene problemas de divisas, le sobran divisas por sus excedentes exportables. Sólo hacía falta remover “el cepo cambiario” para que los exportadores “pudiesen vender, porque a este dólar que no existe, nadie puede cubrir los costos”, resumía. El dólar inexistente era el oficial en torno de los 9,50 pesos, corrían las últimas semanas de octubre, primeras de noviembre, y cada vez más claramente la idea de Macri Presidente se asociaba a una megadevaluación y quita de retenciones al agro, para que “los exportadores traigan los dólares”.

Construir una crisis

La conjunción de diagnósticos negativos exagerados acerca de las variables económicas que dejó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con afirmaciones falaces sobre el impacto de las primeras medidas económicas difundidas por el equipo liderado por el ministro Alfonso Prat-Gay y la insólita eliminación de todos los indicadores estadísticos del Indec-Todesca, facilitan el maquillaje u ocultamiento del extraordinario ajuste sobre el salario y las jubilaciones del gobierno de Mauricio Macri. La fábula de la crisis para justificar medidas regresivas de la distribución de la riqueza no es sólo un recurso de marketing electoral o de la gestión de gobierno, sino que está respaldada por documentos teóricos de economistas. Esas investigaciones académicas postulan la necesidad de una crisis para poder avanzar en profundas reformas regresivas en términos sociales. Y si no se presenta la crisis, como fue el intento fallido del establishment durante el año pasado, la tarea es construir el sentido de la existencia de una crisis o, en forma más fulminante, instrumentar medidas (megadevaluación, tarifazo, shock inflacionario, despidos) para provocar una crisis culpando de ella a la herencia recibida.

De EE.UU. a las represas en Santa Cruz: hidroelectricidad al debate (Parte I)

Según trascendió del diario Clarín en artículo del 27 de diciembre, en su reunión con la viuda de Douglas Tompkins el Presidente Macri expresó: "Hicimos un estudio y vimos que las represas están en el puesto número 20 entre las mejores formas de conseguir energía. Es decir, antes hay 19 opciones más viables, limpias y económicas". Y agregó: "Vamos a intentar pararlas". Se refería a las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, aprovechamientos hidroeléctricos emplazados en el río Santa Cruz. Con todo el respeto, señor Presidente, ¿podría por favor facilitarnos el listado de las 19 opciones por usted aludidas?