Las inversiones directas de China en América latina y el Caribe

Desde 2008 China se ha convertido en una de las principales fuentes de inversión directa en el mundo. EnAmérica Latina estos flujos comenzaron a ser significativos en 2010, año en que alcanzaron un monto estimado superior a los 15.000 millones de dólares. La irrupción de las empresas chinas en la región estan reciente que a inicios de 2011 muchos de sus principales proyectos todavía no se habían concretado, o habían comenzado a operar muy recientemente. La mayoría de las inversiones realizadas se han centrado en la extracción de recursos naturales, aunque a mediano plazo se espera que se produzca una diversificación hacia otros sectores, como el de las manufacturas o la construcción de infraestructura. Los formuladores de políticas y los analistas de la inversión directa de China en el exterior se enfrentan permanentemente a la paradoja de la carencia de información sobre una dinámica que todos consideran de suma importancia. Así, las consideraciones sobre las oportunidades y desafíos que implicaría el aumento de esa corriente inversora tienden a formularse basándose en apreciaciones sin mayor fundamento empírico. En el presente capítulo se trata de avanzar en la resolución de este problema, al menos para las inversiones dirigidas a América Latina y el Caribe. Para ello se ha recurrido a diversos tipos de fuentes de información, como entrevistas a ejecutivos de empresas chinas y autoridades gubernamentales latinoamericanas, y análisis de anuncios de inversiones en diferentes medios de difusión. Pese a sus conocidas limitaciones en materia de calidad y confiabilidad de datos, este camino permite superar la situación actual de análisis sin datos.

Desde un punto de vista sustantivo, la hipótesis de base es que la inversión directa de China en el exterior depende del grado de desarrollo de su economía, su estructura productiva, las condiciones del mercado interno —que explican el desarrollo de las grandes empresas— y los incentivos y restricciones de la política pública, todo ello en el marco de una clara estrategia de desarrollo de largo plazo. Además, la relación comercial de China con el mundo en general, y con los países de América Latina y el Caribe en particular, condiciona el tipo de estrategias que las empresas chinas persiguen en sus inversiones.

El capítulo se estructura en cinco secciones. En la primera se analiza el contexto de desarrollo productivo y comercial que ha dado pie al crecimiento reciente de la IED china, mientras que en las secciones segunda, tercera y cuarta se estudian los flujos de esa inversión hacia América Latina y el Caribe y los principales sectores a los que se destina. Al revisar las determinantes y la dinámica de la inversión, se presta especial atención a los contrastes entre las políticas que impulsaron la dinámica china y las situaciones prevalecientes en los países de América Latina y el Caribe, lo que permitirá inferir elementos sobre estrategias y políticas de desarrollo para la región. Finalmente, en la última sección se presentan las conclusiones y las perspectivas para el futuro a mediano plazo, se esbozan algunas reacciones de los países receptores de la inversión china y se plantean consideraciones de políticas de largo plazo.

Informe correspondiente a 2010 de la Inversión extranjera de América latina y el Caribe editado por la Cepal