“La divisoria será la soberanía”

Raúl Dellatorre
Un día después de las elecciones locales en la ciudad de Buenos Aires que le dieron el triunfo al PRO, pero también del referéndum en Grecia que rechazó la política de ajuste de la “troika” europea, el núcleo de dirigentes y referentes sectoriales kirchneristas que conforman la Convocatoria Económica y Social por la Argentina organizó una jornada de discusión, en la que disertó el economista Aldo Ferrer.

El tema de su presentación, la relación entre crecimiento y justicia social, sirvió de disparador para la intervención de varios participantes que hicieron eje en el futuro del kirchnerismo y los desafíos que presentan las ya cercanas elecciones presidenciales. “La línea divisoria entre las propuestas será la soberanía, porque mientras de un lado se defiende la presencia de un Estado nacional con suficiente autonomía respecto de los poderes fácticos, como se logró en estos años saliendo del Estado neoliberal para volver al Estado nacional, que propone integrarse al mundo manteniendo el control del propio destino, otros proponen una idea contraria, entendiendo que somos un apéndice del poder mundial y que los esfuerzos deben orientarse a atraer inversiones, como si la entrada de inversiones del exterior garantizaran per se el desarrollo”, sostuvo Ferrer en su exposición.

El titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, ofició de presentador de la jornada y de anfitrión, ya que el encuentro se desarrolló en el segundo piso de la sede de la entidad monetaria. Saludó el triunfo del “No” en el referéndum de Grecia e ironizó que “los argentinos estamos doctorados en que el ajuste y la entrega de la soberanía no es el camino”. Pero también se refirió a la disputa electoral nacional, señalando que en octubre, en línea con lo que se disputa en Europa, Argentina enfrenta “una opción dual: seguir con un modelo que aumente la densidad nacional o elegir el ajuste y la restauración conservadora”.

Flanqueado por los diputados Héctor Recalde y Juan Carlos Junio, el ex canciller Jorge Taiana y el propio Vanoli, Ferrer evaluó los avances logrados en materia de justicia social y las condiciones que lo hicieron viable, que sugirió no perder de vista para mantener la convergencia entre crecimiento y los logros en materia social. Subrayó el rol de la creación de empleo como “núcleo de la política redistributiva”, pero también asignó importancia fundamental a la oferta suficiente de bienes públicos, como salud, educación, servicios sanitarios y habitacionales.

“El avance en materia de crecimiento con justicia social en estos años ha sido extraordinario; salimos del Estado neoliberal para pasar al Estado nacional, y esto es una condición indispensable para movilizar los recursos en favor del crecimiento y la justicia social”, señaló. Destacó que “la independencia política que ha logrado el Estado nacional de los poderes fácticos en Argentina alcanza un nivel que no tiene igual en el resto de América latina”, lo cual coloca al país “en el mejor momento de nuestra historia contemporánea para enfrentar los nuevos desafíos”. Como parte de ese marco, Ferrer mencionó el cambio en el orden mundial al que se asiste. “Durante cinco siglos dependimos de un control absoluto del poder centralizado en el Atlántico Norte (Estados Unidos y Europa), pero esto cambió; hoy aparecen nuevos actores, un mundo multipolar, en el que un Estado nacional con alto grado de independencia se permite tratar con esos distintos actores. La crisis internacional arrastró consigo la pérdida de credibilidad neoliberal, y esto abre nuevas posibilidades, nuevos desafíos, en un escenario mucho más provisorio que el que Argentina pueda haber encontrado nunca antes”, explicó, ante una audiencia de políticos, economistas, dirigentes empresarios y sindicales, y especialistas en diversas materias, que lo escuchaban con total atención.

Pero el destacado economista también advirtió que Argentina sigue presentando problemas en su estructura productiva, en gran medida en manos extranjeras, y con procesos de sustitución de importaciones incompletos. “El compre nacional es quizás el instrumento más poderoso de política industrial”, ejemplificó, en referencia a la insuficiente utilización de herramientas existentes.

Recalde y Junio tomaron la palabra para referirse a la confrontación crucial contra las políticas neoliberales en las elecciones y en la próxima etapa de gobierno. Recalde se refirió puntualmente al fortalecimiento de políticas redistributivas como la Asignación Universal por Hijo, y junto a la necesidad de enfrentar y “afectar a los núcleos de concentración, muchos de ellos extranjeros”.

Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, reflexionó sobre la cuestión de la hegemonía, el humanismo crítico como “una manifestación de la densidad nacional” y recordó, como ejemplo, que logros importantes de esa densidad nacional, como la Ley de Servicios Audiovisuales, representaron un “gran triunfo legal, pero una gran derrota judicial”. Junto a la conmemoración del 9 de Julio, la Convocatoria hará público un documento que reflejará lo expresado en la jornada de ayer, según anticipó Vanoli al cierre de la misma.

Página/12 - 7 de julio de 2015