Los paraísos fiscales y la fuga de capitales

Un estudio sobre los paraísos fiscales que publicó en semanas recientes el Tax Justice Network –TJN- revela la gravedad de la fuga de capitales y de la evasión tributaria, que alcanza dimensiones mucho mayores de lo que antes se había estimado. Estos datos confirman, además, que constituye uno de los problemas económicos más graves que enfrentan los países en desarrollo, y por ende contribuye a agudizar la pobreza.

El estudio hace un estimado –que considera conservador– de que para 2010, el monto de fondos de la riqueza privada que se encuentra invertido en más de 80 jurisdicciones offshore (extraterritoriales) -donde las cuentas se manejan bajo reserva y prácticamente libre de impuestos-, fluctúa entre 21 y 32 billones de dólares (o sea, millones de millones).

Rajoy no logra frenar la fuga de capitales

En los primeros seis meses del año salieron de España capitales por 219.817 millones de euros. De los 18 millones de desempleados de la eurozona, 5,7 están en el país ibérico.

Mariano Rajoy intenta por todos los medios transmitir tranquilidad y sólo provoca desconfianza y temor. Los capitales huyen de España en busca de otros países de la eurozona más estables, o fuera de ella. Si 2011 terminó con un saldo favorable de 22.000 millones de euros en el intercambio con el exterior, este año todo se ha invertido; de enero a junio de 2012 ya habían salido del país casi 220.000 millones, 22% del PIB.Y la huida sigue.

La crítica situación económica de España y la desconfianza ante la gestión de Mariano Rajoy han hecho aumentar el temor a un inminente “corralito”, provocando la retirada de depósitos de los bancos por parte de miles de personas y la desinversión de capitales extranjeros.

Reflexiones sobre la inflación

En años recientes el debate sobre la inflación giró fundamentalmente en torno de cuánto asciende el aumento en el nivel general de precios: si al 10 por ciento anual, como implican las cifras oficiales, o entre el 20 y 30 por ciento, como indican otras fuentes. No es difícil percibir que en meses/años recientes nos enfrentamos con un brote inflacionario importante y que éste supera la suba del tipo de cambio. De allí el aumento de la demanda de dólares y la fuga de capitales en meses recientes debido a las expectativas de devaluación que se estimaba se produciría después de las elecciones. Más allá de estas consecuencias del proceso inflacionario quedan en el tintero muchas otras: su impacto sobre la distribución de los ingresos, el crecimiento y la inversión, el superávit de la balanza comercial y de pagos.

Es importante que nos preguntemos acerca de las causas del proceso inflacionario, y no sólo respecto de los factores que le dan origen en la actual coyuntura, sino también respecto de aquellas que inducen su ulterior propagación.