Fuga de capitales: el rol de los Bancos Internacionales y el “caso HSBC”

Compartimos el prefacio elaborado por Jorge Gaggero* que abre el libro Fuga de capitales: el rol de los Bancos Internacionales y el “caso HSBC” de Magdalena Rua.

Magdalena Rua, autora del presente trabajo, fue investigadora del Programa “Fuga de Capitales” del CEFID-AR hasta Enero de 2016 (cuando el Centro de Investigaciones fue disuelto). Este texto ha sido el noveno de la serie “Fuga de Capitales” y, si bien fue terminado inmediatamente antes de la desaparición del CEFID-AR, no pudo ser publicado de inmediato debido a esta circunstancia. Un año después, esto es posible, gracias al ofrecimiento de tres organizaciones de la sociedad civil –una local, otra regional y la tercera global- que se han asociado para hacer posible su difusión: Fundación SES, la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe y Financial Transparency Coalition (FTC, Coalición para la Transparencia Financiera). Hemos preferido no modificar el texto original, que conserva sustancial actualidad a pesar del año transcurrido desde su terminación. Por ello sólo se presentará a continuación un esbozo de los desarrollos y hechos más relevantes verificados respecto del foco del estudio, en el escenario global y en nuestro país (con mayor extensión).

La banca global, aún “desbocada”

La “desregulación” sustancial y la consiguiente falta de control de la actividad financiera global que este trabajo destaca, continúan siendo las notas más destacadas, quizás, del escenario económico global. Que supone impactos profundos sobre: i) la precaria estabilidad y pobre tasa de crecimiento de la economía global; ii) el deterioro de las variables fiscales y fuerte aumento de la deuda pública; y iii) el empeoramiento de la distribución de la riqueza y el ingreso.

Los bancos globales, además, no cooperan con las autoridades fiscales con el fin de asegurar una administración efectiva de los impuestos a los ingresos (incluso en los países de la Unión Europea) y los patrimonios, y  –como se demuestra en el trabajo-  han desarrollado, a través del sector de “banca privada”, una plataforma global para facilitar la evasión tributaria, la fuga de capitales y el lavado de dinero en todo el mundo.

Las entidades financieras siguen cumpliendo entonces un papel fundamental en el mercado de servicios offshore. Transfiriendo, por una parte, hacia “guaridas fiscales” los activos financieros no declarados ante las autoridades fiscales de personas ricas y grandes empresas y, por el otro, manteniendo en completa confidencialidad su origen, los valores implicados, su circulación y titularidad. Un instrumento fundamental es el secreto bancario y, con él, la promoción y utilización de las “guaridas fiscales”.

Se destaca en el trabajo que los países anglosajones, sede de los mayores centros financieros globales (Londres y Nueva York) y también centros de los más importantes hubs globales de “guaridas fiscales”, parecen resultar –a la vez- los que registran los impactos económico-financieros más importantes de estas maniobras y los más “permisivos” sistemas legales ante las mismas.
 
Un nuevo principio legal se está imponiendo en la “hermandad anglosajona” (USA-UK), “Too big to jail”, y se suma al más conocido (y viejo) principio de política, “Too big to fail”. Ambos en beneficio de los grandes bancos globales, sus propietarios y directivos. En una muy reciente reunión de organizaciones de la sociedad civil global (“C20 Meeting”, Berlín, 8 y 9 de Diciembre de 2016), el medio centenar de instituciones participantes de todo el mundo han advertido a los países integrantes del G-20 que:

“Los sistemas financieros y de inversiones no están funcionando bien. Estamos muy preocupados por las consecuencias del comportamiento especulativo en mercados financieros volátiles y del financiamiento de las actividades que pueden no sólo ocasionar una nueva crisis financiera sino que ya están dañando también a la economía real, al medio ambiente y a la gente, en particular en los países en desarrollo. Los ciudadanos comunes son los que más han sufrido en la última crisis financiera y su salida, que ha privilegiado el rescate de los bancos sobre los hogares, los pensionados y los puestos de trabajo. Ni las reformas post crisis, ni la regulación, ni las políticas públicas  protegen lo necesario frente a estos riesgos y sus dañinos impactos. Por ejemplo,  las reformas de los bancos “too big to fail” no protegen a los ciudadanos del peso de las reestructuraciones bancarias y las quiebras, ni de los préstamos irresponsables y la exclusión de los marginalizados en la sociedad. Las finanzas “basadas en el mercado”, incluida la orientada al financiamiento de las inversiones en  infraestructura en el contexto del presente “comportamiento de manada” en los mercados financieros, pueden transferir los riesgos privados a los ciudadanos y los presupuestos de los gobiernos”.

Argentina: cambio de escenario

En cuanto a las circunstancias y políticas nacionales, en el trabajo se señalan las tardías pero extensas políticas de control y coordinación estatal aplicadas por el gobierno del período 2011-2015 para hacer frente a la “restricción financiera externa” y, en particular, respecto de los bancos globales “fugadores de capitales”.

Como consecuencia del cambio político nacional, gran parte de los avances se han interrumpido. En el marco de la nueva política de “flexibilización” de los controles en la cuenta capital y la eliminación de las restricciones cambiarias impuestas desde julio de 2012. A partir de diciembre de 2015, se eliminó el “Programa de Consulta de Operaciones Cambiarias” de la AFIP y se elevó el límite máximo de compra de activos externos hasta la suma de US$ 2 millones mensuales para las personas físicas y jurídicas. Asimismo, a partir de mayo de 2016, el BCRA amplió el límite máximo para acceso al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para la compra de activos de libre disponibilidad (que pasó de US$ 2 millones a US$ 5 millones mensuales) y desde agosto de 2016 se eliminó el límite de US$ 5 millones mensuales, liberalizando totalmente la adquisición de moneda extranjera. El claro cambio de paradigma en la gestión económica y financiera, se orienta hacia la libertad de movimiento de capitales, lo que ya incide y se supone impactará aún más en el futuro comportamiento y evolución de la fuga de capitales.

El programa de “blanqueo fiscal”, que atraviesa su fase final, impacta además de modo significativo en las causas judiciales vinculadas a delitos tributarios, ya que el mismo  prevé la posibilidad de extinción de las causas judiciales que involucran delitos tributarios una vez que los imputados decidan acogerse al régimen de “exteriorización voluntaria”.

Resulta de interés, por último, revisar de modo muy sintético los principales sucesos verificados -desde la terminación del estudio- alrededor del “Caso HSBC”, el más resonante de los abordados en el trabajo a propósito de la “banca privada” (“private banking”) en la gestión de las fortunas acumuladas en nuestro país (y fugadas y multiplicadas fuera merced a los servicios de estos bancos). Los más interesantes hitos seleccionados del último “año largo” de la historia argentina son los siguientes:

Octubre de 2015 – El Juzgado Contencioso Administrativo Federal 7 rechazó una medida cautelar presentada por el HSBC Bank Argentina para reponer a Gabriel Martino al frente de la filial local del HSBC. Primera vuelta electoral de las elecciones nacionales: Scioli 37,08% y Macri 34,15%

Noviembre de 2015 – Balotaje: Macri 51,34% y Scioli 48,66%

Diciembre de 2015 – La Cámara Nacional en lo Contencioso Administrativo, Sala Quinta, aceptó el recurso presentado por Martino y ordenó suspender los efectos de la Resolución 259/15 del Banco Central que había ordenado su remoción y reemplazo al frente del HSBC. El Presidente Macri eligió al abogado Mariano Federici (hombre de confianza del FMI) como jefe de la UIF y puso a cargo de su vicejefatura a Maria Eugenia Telerico, una de las fundadoras de la ONG “Será Justicia” y abogada del HSBC en casos de lavado de activos (Estudio Félix Marteau).

Enero de 2016 – El nuevo Directorio del Banco Central aprobó la toma del “crédito puente” de los Bancos HSBC, Santander, Citi, UBS, BBVA, JP Morgan y Deutsche Bank por 5000 millones de dólares, dando inicio a lo que puede constituir “el tercer ciclo histórico largo de endeudamiento externo” de la Argentina.

Febrero de 2016 - Una asamblea de accionistas del HSBC Argentina decidió reincorporar a Martino como Director Titular de la entidad. El HCBC fue denunciado por familias de ciudadanos estadounidenses asesinados por bandas de narcotraficantes en México. Sostienen que el HSBC participó de manera directa y con conocimiento en el tráfico de drogas, incluídos los “actos brutales” cometidos (cabe recordar que Martino fue directivo del HSBC en México antes de hacerse cargo de la filial argentina).

Marzo de 2016 – La Jueza Straccia citó a 224 personas investigadas por los delitos de evasión agravada y lavado de dinero en la causa por  “las 4040 cuentas del HSBC”.

Abril de 2016 – Se dieron a conocer los “Panama Papers”, que revelaron la creación de 210.000 sociedades en 21 jurisdicciones offshore, a través del asesoramiento del estudio jurídico Mossack Fonseca de Panamá, y pusieron en evidencia, nuevamente, el rol de los bancos internacionales en este negocio, dado que se demostró que los mismos solicitaban la constitución de las sociedades offshore. Se develó que más de 500 bancos registraron cerca de 15.600 compañías junto con Mossack Fonseca, según el análisis de ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación). Se destaca que el HSBC y sus filiales crearon más de 2.300 sociedades en total. Entre los bancos con mayor cantidad de solicitudes de constitución de sociedades a favor de sus clientes se encuentran: Experta Corporate & Trust Services, Banque J. Safra Sarasin - Luxembourg S.A., Credit Suisse Channel Islands Limited, HSBC Private Bank (Monaco) S.A., HSBC Private Bank (Suisse) S.A. y UBS AG (Succ. Rue Du Rhone). En otro caso internacional, conocido como “Bahamas Leaks”, se revelaron nuevas sociedades constituidas en Bahamas y también se detectó que los bancos operaban en este mercado, solicitando la constitución de sociedades offshore a favor de sus clientes. Mauricio Macri aparece en los “Panamá Papers” como Director y Vicepresidente de la firma offshore “Fleg Trading”. Desde entonces han sido develadas medio centenar de empresas offshore del Presidente y su familia. Martino reasumió formalmente la conducción de la filial local del HSBC.

Julio de 2016 – La Jueza Straccia dictó el sobreseimiento del Ministro de Hacienda Alfonso de Prat Gay en la causa por “las 4040 cuentas del HSBC”. El FBI detuvo en Nueva York a Mark Johnson, responsable global del área de intercambio de divisas del HSBC. Está acusado de fraude en el mercado de divisas que se habría concretado con el uso de información privilegiada para obtener beneficios.

Agosto de 2016 -  La Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativo resolvió “dejar sin efecto la Resolución 259/15 del Banco Central en cuanto a las sanciones de multa impuestas” al HSBC.

Diciembre de 2016 – El saliente Ministro de Hacienda Alfonso de Prat Gay anunció en conferencia de prensa, junto al titular de la AFIP, que al 27 de ese mes los capitales de residentes argentinos acogidos al “blanqueo oficial” sumaban ya unos u$s 90.000 millones (vale decir, aproximadamente una quinta parte del total de los capitales “offshore” no declarados de residentes argentinos). Cabe suponer que integran la suma “blanqueada” al menos parte de los más de u$s 3000 millones de capitales de argentinos fugados a Suiza en el pasado a través del HSBC, denunciados en la “lista Falciani” y sujetos a persecución legal por parte de la AFIP antes del cambio de gobierno nacional. El repuesto Presidente del HSBC de Argentina, Martino, fue entrevistado por el periodista Pablo Waisberg para el periódico en inglés “Buenos Aires Herald”. Brindó su particular visión acerca de las nuevas circunstancias nacionales “La Argentina está volviendo a ser una República normal”, concluyó.

 

* Coordinador del Programa “Fuga de Capitales” (CEFID-AR, 2006-2015)