El triunfo de Donald Trump: paradojas y peligros de los tiempos que corren. Significados para América latina.

 

Ganó Trump. El establishment norteamericano sigue en estado de shock e intenta domar al impensado Presidente electo a través de la vieja guardia republicana. Mientras, miles de manifestantes ocupan las calles de sus ciudades para expresar su miedo y rechazo al resurgimiento de la violencia racial, la xenofobia y las nostalgias supremacistas. Bernie Sanders despunta nuevamente y exige a Trump que cumpla con sus promesas de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores estadounidenses, a la vez que advierte que va a enfrentarlo si avanza con políticas de corte racista.

EE.UU: el malestar con el neoliberalismo

 

Agotadas las opciones políticas del establishment y ante el inminente giro fascista en el desarrollo imperialista de los Estados Unidos, ¿será la presidencia de Trump el catalizador para una auténtica rebelión democrática y para la construcción de alternativas posneoliberales, surgidas desde el corazón de una sociedad estadounidense más consciente de las verdaderas causas de su crisis y de sus responsabilidades nacionales y globales? 

Trump en la Casa Blanca

 

"Si Trump hace lo que anunció que iba hacer yo creo que va haber convulsiones por todos lados, porque en primer lugar en la región uno tendría que pensar que Estados Unidos va a dar marcha atrás con su política hacia Cuba, que va a poner palos en la rueda en las tratativas de paz de Colombia, que va hacer todo lo posible porque la negociación que hay en curso en Venezuela fracase, digo para decir algunas. Si lleva adelante su promesa de levantar el muro con México me imagino una tensión muy, muy grande de consecuencias también difíciles de estimar".

“Estados Unidos quiere bases en Ushuaia y en la Triple Frontera”

¿Hay un patrón común que una la política desplegada por Macri y el golpe en Brasil?

–Sí. Hace mucho tiempo que los Estados Unidos buscaban un cambio de régimen en la Argentina y Brasil, dos países que en el 2005 frustraron la conformación del Area de Libre Comercio de las Américas. Procuraron hacerlo por vía electoral. Alcanzaron su objetivo en la Argentina con la victoria de Mauricio Macri. En Brasil no. Dilma Rousseff venció, aunque por pequeña diferencia de votos, el candidato neoliberal Aécio Neves. Pero la crisis económica, la recesión agravada por los errores políticos de la presidenta Dilma Rousseff, la caída de su popularidad, las denuncias de corrupción en la Petrobrás, etcétera, crearon el clima para que la oposición pudiera promover el proceso de impeachment, que todavía debe ser confirmado por el Senado. Sin embargo, el gobierno del presidente provisorio Michel Temer desde luego pasó a actuar como definitivo y a desarrollar una política para atender a los intereses de Washington y Wall Street.

Janet Yellen y la economía de EE UU

En diciembre pasado, la Reserva Federal decidió elevar su tasa de interés política por primera vez desde la Gran Recesión. En ese momento, la Fed creía que la economía de Estados Unidos estaba empezando a crecer a una velocidad lo suficientemente rápida como para absorber todos los parados y crear las condiciones para el aumento de la demanda y de los precios. Janet Yellen, la directora de la Reserva Federal explicó que la economía de Estados Unidos "está en el buen camino de la mejora sostenible." Y "tenemos confianza en la economía de Estados Unidos".

El fenómeno Trump

EEUU es un país con 300 millones de habitantes, con la economía más grande del mundo, moviliza las fuerzas armadas más poderosas sobre la tierra y tiene la ‘máquina’ propagandística-cultural más rica en la historia de la humanidad. Para manejar este enorme poderío ha tejido a lo largo de décadas, más de dos siglos, un aparato político capaz de enfrentar retos y movilizar millones de personas. El sofisticado engranaje es la llamada democracia.

Estados Unidos y sus vecinos del sur en las Cumbres de las Américas

Luego de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos logró terminar de desplazar a las potencias europeas y erigirse como el poder hegemónico en América. Consiguió fortalecer el sistema interamericano, acordar en 1947 el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y, un año más tarde, conformar la Organización de Estados Americanos (OEA). Esto lo logró con promesas de ayuda económica (mandatarios regionales reclamaban una suerte de Plan Marshall para América Latina), cuya concreción se fue postergando hasta que la Revolución Cubana instaló la Guerra Fría en la retaguardia estadounidense (aunque Washington ya había utilizado la excusa del peligro rojo para apoyar el golpe contra Jacobo Arbenz en Guatemala, en 1954).