El diferido tsunami manchú, o ética para meteorólogos

Según suelen contar los que suponen que hay historias que merecen ser recordadas para la edificación, el entretenimiento o el simple regocijo de las futuras generaciones, durante la llamada Década Tempestuosa, a finales del efímero apogeo de la Dinastía Chung, en la Manchuria meridional del siglo XVII, alcanzó extraordinario desarrollo la ciencia de lo que hoy llamamos meteorología pero que entonces se definía como Lu-Sian-Tiu: algo así como “traducción del lenguaje del cielo y conjetura sobre las señales de la tierra”. Un cauto y sopesado repertorio de saberes milenarios que de pronto se convertiría en desaforada seudodisciplina especulativa de amplia difusión.

Sinceramiento (¿?)

Hace dos días me escribió mi colega Mariano Blejman un mail que transcribo (con su permiso):

“Hola Adrián,

Disculpá que me meta en tu correo por una nimiedad. Veo en todos los canales y radios: ‘Se devalúa un 40%. Sube el dólar 40%’. Creo que están haciendo mal las cuentas. Si 14 es el 100%, entonces 10 es un 71%. La depreciación me da 29%. Por un dólar (si es que tengo dólares) me dan un 40% más que ayer en pesos, pero la devaluación del peso es 29%. ¿Me equivoco?”

Burbuja financiera

La especulación no sólo distorsiona los precios, sino que al generar ganancia financiera realizable en corto plazo, esa realización (conversión en dinero) en cualquier mercado del mundo, facilita también la fuga de capitales.

El principal objetivo del capital (en general riqueza acumulada y en particular la infraestructura, las máquinas y equipos, más la capacidad de contratar mano de obra y conocimiento para producir bienes y servicios) es generar ganancia. El fin de lucro es el “norte” de todo emprendimiento en el sistema de acumulación y distribución que tiene en el capital su centro y base de desarrollo y que se denomina capitalismo.

Inflación: el riesgoso juego de las expectativas

Eduardo Aliverti: Carlos, buen día, buen año, ¿cómo vamos?

Carlos Heller: ¿Qué tal? Muy bien.

E.A.: Vamos a tomar un tema por sábado, en este enero, y a mí se me ocurría, calculo que con tu acuerdo, arrancar por la inflación, porque además de lo que es el volumen del tema, que es claramente uno de los que más preocupa, hacia el fin de año, de ahora, de recién, los medios llamados hegemónicos o monopólicos, oligopólicos, ya sabemos de qué estamos hablando, pero no sólo los medios, ¿eh?, junto con los economistas y políticos afines, han instalado la idea de que la inflación es del 40 por ciento. ¿Esto es peligroso? ¿Esto es real? ¿Esto puede llegar a ser así en este año?

Soja y el interés colectivo

El principio conservador de que el interés individual es lo mejor para el interés colectivo claramente ha fallado cuando se evalúa el comportamiento del complejo agrario con la producción de soja retenida en silobolsas.

Las doctrinas conservadoras acerca de la sociedad capitalista asumen que el ejercicio de la libertad individual es no sólo un derecho personal, sino también la forma de lograr lo mejor en términos del bienestar colectivo.

La especulación desenfrenada

Desde Río de Janeiro

Tan pronto se supo que la presidenta Dilma Rousseff no sólo aseguró su ventaja sobre la evangélica y ambientalista Marina Silva, sino que también logró abrir una ventaja firme y cómoda, los agentes del mercado financiero se lanzaron a su deporte favorito, la especulación desenfrenada.