El destructivo mundo offshore: ¿qué hacer frente a su expansión?

Jorge Gaggero

 

El presente artículo es continuación del ya publicado en este sitio "El mundo offshore y los falicitadores de la fuga de capitales" y aparecio en 30 de julio en Opinión Sur http://www. opinionsur.org.ar agradecemos al autor y a los editores su autorización para reproducirlo.

Una nueva arquitectura financiera, una autoridad tributaria global, la reforma del sistema de Naciones Unidas son algunos de los críticos desafíos a encarar ante la expansión del mundo offshore. Para contrarrestar las tendencias prevalecientes habrá que proveer nuevas y urgentes respuestas a una diversidad de cuestiones que hacen al bien común, entre otras, los desafíos ecológicos y poblacionales, la extensión de la violencia sectaria (estatal o paraestatal), las migraciones caóticas de la desesperación, los estallidos con raíces en la inequidad creciente y la crisis universal de los sistemas políticos.

Para enfrentar la expansión del destructivo mundo offshore toca considerar algunos críticos aspectos, entre los que destacan los siguientes.

  • La crucial discusión pendiente sobre la nueva arquitectura financiera y las necesarias medidas de implementación, que debe incluir a la banca global, las “guaridas fiscales”, el financiamiento y las reglas de comportamiento de las empresas multinacionales no financieras y los indispensables mecanismos de reestructuración de deudas soberanas entre sus capítulos principales.
  • La creación, al nivel de las Naciones Unidas, de una autoridad tributaria global con el objetivo de impulsar la armonización impositiva, desarrollar métodos globales para controlar el incumplimiento fiscal y promover una colaboración efectiva – y no meramente “de palabra”, como en el presente- de las administraciones tributarias y aduaneras entre naciones y regiones.
  • También deberían adoptarse tributos de alcance global, con un triple propósito: combatir el rampante aumento de la desigualdad socio-económica en ingresos y riqueza; atender a las migraciones forzosas; y mitigar los grandes daños resultantes del cambio climático y el deterioro de la biósfera, financiando además las acciones necesarias para proteger a sus víctimas.
  • El importante y complejo problema de la necesaria reforma del sistema de las Naciones Unidas, para asegurar su efectiva democratización (un muy dificultoso y esencial objetivo político en un mundo tan asimétrico, preso de un resurgimiento nacionalista y con múltiples centros de poder) y el rediseño de sus instituciones económicas (imposible tarea si los dogmas económicos dominantes del presente no fueran puestos en cuestión).

Sin embargo…

El mundo se dirige en una dirección contraria a la que se acaba de señalar como deseable para posibilitar cambios no traumáticos a escala global. Se avanza hacia la insensatez “nacionalista-xenófoba”, la ruptura de bloques de países y la propia desintegración de no pocos Estados-nación –Brexit, elección de Trump en los EEUU, posible división del Reino Unido, guerra de Ucrania, desintegración de los Estados de Irak / Siria, entre otros varios procesos similares. Mientras tanto, acuciantes problemas globales (la desigualdad y la crisis ambiental entre los principales) demandan construir consensos, coordinar políticas y dar paso a nuevos poderes globales. Esto es, acuerdos en los que, necesariamente, los Estados deberían ceder parte de su soberanía a favor de la construcción del “bien común” global. Las tendencias “nacionalistas-xenófobas” que ganan espacios operan en dirección contraria alentando la expansión y agravamiento de la “guerra global” denunciada por el Papa Francisco ante una opinión pública dominada por la pasividad.

 …quizás todavía queda margen para el pensamiento y la acción

 Las cuestiones esenciales sobre las que debiéramos reflexionar en el contexto de un enfoque sistémico son, a mi juicio, las siguientes (el orden de presentación no implica mayor o menor relevancia):

1.- Los valores. En el Evangelio según San Mateo puede leerse: “Allí donde está mi fortuna, está mi corazón”. ¿Será que dos mil años de historia de Occidente ha llevado a los ricos globales a interpretar la frase bíblica como señalando un “allí” que se refiere a las guaridas fiscales donde ponen a resguardo su “fortuna”, con su “corazón” desentendido de la suerte de sus coterráneos?

2.- La cultura dominante volcada al consumismo individualista.

3.- La historiacon una pesada inercia en Occidente de más de tres siglos y medio desde el Tratado de Westfalia (1648), que ha tendido a “absolutizar” el peso de las soberanías estatales al punto de permitir el desarrollo irrestricto de guaridas fiscales y obstaculizando iniciativas orientadas a proteger el bien común planetario (particularmente el cuidado del medio ambiente y el logro de equidad económico-social que requieren ser enfrentadas a escala global).

4.- Las fuerzas económicas y sociales en pugna (nacionales / regionales / globales).

5.- La instituciones existentes y las necesarias (también a nivel nacional / regional / global).

6.- La política y su crisis global.

7.- Los derechos humanos.

 8.- Los medios masivos de comunicación.

 9.- La preservación del Planeta Tierra (que implica, a su vez, saberes y cuestiones muy variadas: teológicas; relacionadas con la paz y la igualdad; con el respeto plural de las ideas, las religiones, las civilizaciones, las razas; con las ciencias duras y con muchos otros).

10.- Los métodos de análisis necesarios para abordar e integrar todas estas cuestiones.  

 Una reflexión final

El “Estado Global” del que habla –entre otros- el ex Presidente del Uruguay,  José “Pepe” Mujica, parece el desideratum (lo deseable) estratégico pero, ¿cómo encarar su construcción?

  • ¿Desde una “restauración” del Sistema de las Naciones Unidas, con las necesarias y muy difíciles reformas y completamiento?
  • ¿Desde una eventual dinámica de reconstrucción multipolar, con posterioridad a un largo período de deterioro y disgregación global?
  • ¿Cuáles otras perspectivas podrán ser adoptadas?

No le sobra tiempo a la humanidad para intentar alguna vía de transformación: los desafíos ecológicos y poblacionales, la extensión de la violencia sectaria (estatal o paraestatal), las migraciones caóticas de la desesperación, los estallidos con raíces en la inequidad creciente y la crisis universal de los sistemas políticos demandan nuevas y urgentes respuestas.

 

Referencias:

Gaggero, Jorge ; “Tributos, fuga de capitales y globalización”, Revista “Nueva Sociedad”, Buenos Aires, Setiembre de 2006.

Morin, Francois: “L´Hydre Mondiale. L´oligopole bancaire”; LUX; Montréal; Avril 2015.

Rua, Magdalena; “Fuga de capitales IX. El rol de los bancos internacionales y el caso HSBC”;Fundación SES / Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe / Coalición por la Transparencia Financiera (FTC); Buenos Aires; Diciembre de 2016.

R Palan; “Tax Havens and the Commercialization of State Sovereignty”; International Organization, 56, 1, winter 2002

 

Opinion Sur - 30 de julio de 2017