El Derecho como Herramienta de la Justicia (en el centenario del nacimiento de Arturo E. Sampay)

Carlos María Vilas
De acuerdo a la definición clásica, justicia es “lo debido a cada uno”, es decir, todo lo que el ser humano requiere para su pleno desarrollo espiritual y material. La efectiva realización de la justicia depende de una variedad amplia de condiciones y circunstancias: el nivel de desenvolvimiento económico y científico-técnico, el grado de desarrollo de la cultura y las características de la cultura predominante y las relaciones de poder que se procesan entre clases y otros grupos sociales, es decir la organización política de la sociedad.

Lo justo es, entonces, variable de acuerdo al modo en que se entrecruzan esos factores y, en definitiva, al modo en que cada sociedad, en cada momento o etapa de su desarrollo, se estructura como unidad políticamente organizada. Por eso “lo justo no es lo mismo en todos los regímenes” y hay diferentes clases de justicia “adecuadas a cada régimen” (Aristóteles, Política 1309a). En todos ellos la idea de justicia siempre está asociada a un determinado concepto colectivamente aceptado de beneficio colectivo o bien común, por eso afirma el filósofo portugués Boaventura de Souza Santos que “las luchas por el bien común siempre fueron luchas por definiciones alternativas de ese bien”.
Esas “definiciones alternativas” no son antojadizas ni responden únicamente a los intereses particulares o al capricho de quienes ejercen el poder o en cuyo nombre o representación se ejerce. El poder político y su constitución como Estado consiste siempre en una conjugación de mando y cooperación, y si quienes mandan aspiran a obtener la colaboración de quienes les deben acatamiento, forzosamente deben ejercer el mando de tal manera que se haga cargo de las aspiraciones y expectativas, siquiera mínimas, de los dominados, así como de conseguir que éstos ajusten sus propias ideas de justicia a lo que es compatible con el régimen así constituido. El concepto de hegemonía formulado por Antonio Gramsci alude a este aspecto específico de la dominación política.

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