Documento de Trabajo Nº 9

CEFID-AR

 

El abandono de la Convertibilidad marcó el fin de una etapa caracterizada, entre otras cosas, por una significativa apreciación cambiaria y una excesiva vulnerabilidad externa.

Los cambios estructurales pro-mercado adoptados en los primeros años de la década del noventa hicieron que la economía fuera dependiente de las fluctuaciones en los flujos de capital internacional. En este contexto institucional, los cambios en las condiciones internacionales de liquidez y la disponibilidad de créditos tuvieron un impacto inmediato en las tasas de interés internas, en la creación de dinero, en el volumen de préstamos y por ende, en el gasto agregado.

La recesión sufrida por la economía argentina desde fines de 1998 junto con fragilidad que suponía el descalce de monedas derivado de la dolarización de las relaciones financieras (con los potenciales efectos devastadores sobre las hojas de balance de las empresas), se reflejó negativamente en la percepción sobre la capacidad de pago de los deudores locales (sector público y privado), provocando una pérdida de
confianza en la sostenibilidad del modelo. El proceso anterior derivó en una reversión del financiamiento externo y una salida de depósitos privados que culminó con la imposición de restricciones al retiro de fondos y el estallido de la crisis hacia finales de 2001.

A más de tres años del colapso, el objetivo de este trabajo se centra en realizar un análisis descriptivo e integrado de los efectos de la crisis del año 2001 sobre la cartera agregada del sector privado no financiero argentino (SPNF), el crédito bancario y el mercado de capitales. De esta manera se intenta brindar herramientas que contribuyan al debate sobre cuál sería la arquitectura del sistema financiero que permita por un lado, minimizar los problemas derivados de eventuales shocks adversos –internos o externos- y por el otro, fortalecer el crecimiento y desarrollo económico.

 

Documento de Trabajo Nº 9 – Febrero de 2006