Documento de Trabajo Nº 70

CEFID-AR

 

El estructuralismo económico identifica la existencia de vínculos persistentes entre determinadas variables económicas que permiten explicar las características específicas de un cierto esquema o patrón de desarrollo de un país. Mediante la interacción de variables que son fuente de divisas con otras que impulsan la demanda doméstica se puede estilizar distintas etapas económicas como así también sus respectivas dinámicas particulares de acumulación.

Va de suyo que el crecimiento no es lo mismo que el desarrollo económico, pero el sentido de la frase inicial de Furtado es enfatizar su condición necesaria, en tanto que la dinámica que genera el crecimiento es lo que induce procesos de una mayor utilización potencial de la producción de un país como definición general de desarrollo. (Olivera, 1977, p.118). Sus condicionamientos son inevitablemente históricos: esto es, dado el crecimiento, una mayor utilización del potencial productivo es condicionada a largo plazo por elementos endógenos domésticos (avances tecnológicos) y por otros autónomos domésticos (distribución del ingreso, políticas estatales de demanda), como así también por restricciones autónomas externas (escasez de divisas, acuerdos regionales, geopolítica, etc.). Las diversas combinaciones históricas de estos condicionantes nacionales e internacionales permiten identificar distintos “patrones de desarrollo”.

 

Documento de Trabajo Nº 70 (CEFID-AR) – junio de 2015