Documento de Trabajo Nº 64

CEFID-AR

 

Tras el quiebre de la Convertibilidad y la larga crisis que puso fin a dicha etapa, la economía argentina recuperó el crecimiento económico y su sector industrial tuvo un vigoroso protagonismo.

La historia del desempeño industrial argentino nos cuenta que, tras dos fases de fuerte crecimiento, la primera entre las décadas de 1930 y 1950, y la segunda desde fines de los años ’50 hasta mediados de la década de 1970, el sector ingresó en una etapa de crisis y reestructuración con desindustrialización que atravesó el último cuarto del siglo XX.

En efecto, en esos últimos años del siglo XX la nota dominante fue el estancamiento productivo del sector en términos agregados, la tendencia declinante en el nivel de empleo y una reestructuración caracterizada por la desofisticación y commoditización del sector. Dichas tendencias se expresaron en la pérdida del componente tecnológico como insumo estratégico en las funciones de producción sectoriales, la incorporación de algunas ramas productivas en cadenas regionales o globales de producción, relegando a la industria local a funciones de ensamblaje de componentes importados, y al desmantelamiento de muchas funciones de investigación y desarrollo que se realizaban en el país. En su lugar, tuvieron cierto éxito algunas actividades basadas en recursos naturales y algunos de los sectores industriales capital – intensivos que habían recibido políticas de promoción durante la etapa de industrialización y maduraron en los años ’70 y ’80, tales como la siderurgia, la petroquímica y el aluminio, entre otros.

 

Documento de Trabajo Nº 64. – diciembre de 2014