Documento de Trabajo Nº 62

CEFID-AR

 

Tras un período relativamente prolongado de continuidad en las regulaciones y mecanismos del mercado cambiario argentino (pensando como extremos temporales la estabilización de la crisis del 2001-2002 y la profundización de las restricciones a la compra de divisas en 2011), nuestro país se encuentra nuevamente con enormes desafíos en materia de gestión del mismo. De cara a futuras medidas, resulta imprescindible profundizar en las características propias del mercado citado, intentando descifrar las variables determinantes y precisando la capacidad de acción del Estado sobre las mismas.

A diferencia de las anteriores crisis externas de la Argentina, dadas por las limitaciones en la cuenta corriente, provenientes de déficit comerciales y pago de servicios de deuda, en el lustro 2007-2011 el drenaje de divisas aparece fundamentalmente ligado a la cuenta capital del balance de pagos, resultando la compra de dólares billetes por parte del sector privado no financiero de los argentinos una variable clave al momento de entender el problema.

Al observar las operaciones de divisas encontraremos que hay roles donde el dólar y las monedas periféricas decididamente no compiten, estos son el comercio exterior y el pago de deuda nominada en moneda externa, en ambos casos el único medio de pago aceptado es el dólar. Sin embargo, no es el objetivo del presente trabajo estudiar los condicionantes ni la evolución de este tipo de transacciones, sino concentrarnos en las compras definidas como “formación de activos externos del sector privado no financiero” en el Mercado Único y Libre de Cambios, dada la relevancia que han tomado en el período y las constantes perturbaciones sobre el sector externo que generaron.

 

Documento de Trabajo Nº 62 – octubre de 2014