Documento de Trabajo Nº 55

CEFID-AR

 

 

A pesar que los bancos son las principales instituciones por las cuales las economías monetarias de producción conceden sus créditos, su actividad no ha sido debatida en profundidad. Randall Wray (1992) dio cuenta de este notable desinterés de la teoría económica que suele ver a los bancos como “cajas negras” ignorándose lo que hay dentro de ellas.

Tal abandono teórico parece una consecuencia necesaria del tratamiento teórico sobre el dinero en general. En el corpus de la teoría clásica y neoclásica, el dinero entraña un “velo monetario” que es preciso correr para elucidar con claridad las leyes de la economía, la cual sería eminentemente la economía real. Expresiones como “neutralidad monetaria”, popularizadas por el monetarismo y sus variantes desde mediados del siglo XX, dejan poco margen para interrogarse por los agentes que intervienen en la creación de los medios de pago. Incluso, buena parte de la heterodoxia otorga un lugar pasivo a la actividad bancaria.

Los bancos y el sistema bancario en general no constituyen para tales perspectivas un campo teórico relevante. No habría en ellos una diferenciación suficiente para distinguirlos del accionar propio del resto de los agentes que integran los mercados. De hecho, su existencia es anecdótica desde el momento que serían meros intermediarios entre los oferentes de crédito y los demandantes, entre ahorristas e inversores. Incluso, para algunos autores post-keynesianos, los bancos serían apenas una “correa de transmisión”.

 

Documento de Trabajo Nº 55 – marzo de 2014