“Discutir la Constitución es discutir la cuestión del poder”

El IADE participó de un encuentro en el que se analizaron distintas propuestas para avanzar hacia un nuevo texto constitucional.

“Para acabar con la grieta: una nueva Constitución” fue la consigna de la charla que organizaron conjuntamente el Instituto Arturo Enrique Sampay, el Centro Cultural de la Cooperación (CCC) y el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE).

En el panel de análisis, que tuvo lugar en la Sala Solidaridad del mencionado centro cultural, participaron por el CCC Floreal Gorini, su director Juan Carlos Junio junto a Martín Cortés. Tambien asistieron Carlos María Vilas y Silvia Gorenstein del IADE y Liliana Mazure, Arístides Corti y Jorge Cholvis del Instituto Sampay.

“Para el polo del pueblo es vital e imprescindible avanzar en reformas y procesos constitucionales que ayuden y posibiliten el despliegue de la sociedad y su transformación”, dijo Junio que remarcó el avance de las derechas políticas en todo el mundo y que trazó también un recorrido por el compromiso histórico del movimiento cooperativo con la democracia. “Más que nunca hace falta poner en debate este tema de una reforma constitucional. La experiencia de otros países de América Latina también nos estimula a transitar este camino que siempre es una camino de lucha política, que tiene que transformarse en una gran herramienta para los sectores populares y dar respuestas a los nuevos desafíos de ese campo”, concluyó el exdiputado.

Por su parte, Cortés analizó la cuestión constitucional en clave de proyectos políticos latinoamericanos y mencionó los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, “tres países que han realizado reformas constitucionales”. El coordinador del departamento de Estudios Políticos del CCC indicó que “las constituciones son momentos de lanzamiento de un proceso de cambio y no tanto de consolidación. Allí hay algo para pensar y es todo lo que permite poner en discusión las grandes reglas de la vida en común”. Asimismo, Cortes sostuvo: “Nos queda la tarea del saldo teórico en términos políticos de estos últimos 10 años en la región y allí ocupa un lugar central el problema de las reformas constitucionales, la relación entre los procesos de cambio político y su devenir en un conjunto de normas”.

Más tarde, el politólogo e integrante del IADE, Carlos María Vilas, explicó que “discutir la Constitución es discutir la cuestión del régimen político-económico. Es decir, es discutir la cuestión del poder. Una Constitución es, por encima de todo, la organización del poder en la sociedad”. Luego de diferenciar entre una Constitución “real” -resultante de la relación de fuerzas en una sociedad y que representa las ideas dominantes de un contexto- y otra “formal” -la conocida habitualmente como el texto legal- Vilas indicó que “un debate sobre un hipotético cambio de Constitución tiene entonces que empezar por una discusión sobre cómo construir poder en la Argentina”. El politólogo manifestó además que “la organización económica deberá ser aquella que mejor provea de recursos materiales, sin los cuales la realización de la virtud y de la felicidad no será posible”, finalidades que, según Vilas, también deberían conducir la elaboración de una Constitución.

A su turno, la economista y miembro del IADE, Silvia Gorenstein, abordó el debate constitucional a través del tema de la propiedad, el uso y el control de la tierra. La expositora realizó un detallado análisis por distintos indicadores y recalcó la cuestión del “ejercicio del poder económico” en el país como un elemento a tener en cuenta al tratar una posible reforma constitucional. “¿Qué Constitución queremos en términos económicos?”, se preguntó Gorenstein.

“A mí me toca representar a un sector, del cual vengo, el sector de la cultura y la comunicación que vive las mayores transformaciones en los últimos años donde se da una disputa de poder”, dijo la diputada Mazure que forma parte del Instituto Sampay. “Este sector de la cultura y la comunicación no está incluido, revisamos constituciones comparadas, sobre todo las de Latinoamérica, no está incluido en ninguna Constitución, por eso este desafío nos resulta tan interesante”, expresó la extitular del INCAA. “Tenemos que contemplar los derechos de autor que son fundamentales y los derechos de los trabajadores de la cultura y la comunicación que hoy se han convertido en rehenes de los medios. Quiero creer que por lo menos el 50 por ciento de los trabajadores de los medios hoy no están de acuerdo con lo que están comunicando”, propuso Mazure como uno de los abordajes para la discusión constitucional.

El cierre del panel contó con las exposiciones de Corti y Cholvis del Instituto Sampay, entidad que durante 2017 realizará foros participativos en todo el país de redacción de una nueva Constitución Argentina. “Tenemos que luchar por una nueva Constitución pero también tenemos que impulsar un cambio de estructuras económicas y sociales, para lo cual se requiere que el pueblo este empoderado e impulse esa transformación”, aseguró el abogado y docente Arístides Corti. El especialista en Derecho Tributario expuso en su disertación una serie de propuestas para incluir en el debate. Corti se refirió, entre otras cuestiones, a la recuperación de los artículos 38, 39 y 40 de la Constitución de 1949 -vinculados con la propiedad y la riqueza-, a la reconfiguración de aspectos jurisdiccionales, a la eliminación del IVA en los sectores pobres y a “la necesidad de una cláusula constitucional para que las bancas pertenezcan a los partidos” a fin de evitar situación de “ambiguedad” en el accionar parlamentario de diputados y senadores.

Por último, Cholvis sostuvo en consonancia con el resto del panel: “Cuando hablamos de una Constitución estamos hablando de poder político. No estamos haciendo meramente lógica jurídica. El derecho puede servir para la base social o para el sometimiento de los pueblos”. Y agregó: “Si nos referimos al Derecho, llegamos al tema de las necesidades de los pueblos. El hecho fundante de nuestro proyecto jurídico ha de ser una Constitución lograda con la participación protagónica de ese sector”. El integrante de Instituto indicó finalmente que “el tiempo histórico nos va a llevar a cumplir lo que bien señalaba Sampay, que el progreso de la justicia es el sentido indetenible de la historia, es la lucha de los pueblos por hacer efectivo el principio básico del bienestar general”.

 

CABA, 30-11-2016