Despidos masivos en la Argentina

CEPA, FLACSO y Universidades Nacionales

 

Desde diciembre de 2015 a la fecha, las políticas implementadas en la Argentina han generado más de 190.000 despidos y cerca de 40.000 suspensiones, lo que constituye el mayor y más intenso deterioro de las condiciones de trabajo desde la crisis de la Convertibilidad, y el primer evento de esta naturaleza que se verifica en nuestro país en ausencia de crisis o golpes de Estado.

Esta dinámica, que se describe con más detalle a continuación, no sólo genera los anticipados efectos en materia de desocupación, pobreza y desigualdad, sino que también (y en forma concomitante) impacta sobre la salud de la población en su conjunto.

En el presente estudio, introducimos el primer análisis (con datos primarios originales, recabados a partir de una encuesta a despedidos entre septiembre de 2015 y junio de 2016) acerca de los efectos de la reciente destrucción masiva de puestos de trabajo en Argentina, sobre la salud física y mental de diversos sub-grupos poblacionales afectados.

Entre los resultados más impactantes se destaca que los triplicaron los problemas de salud mental y deterioraron en un 20,5% el indicador de salud física. Entre los principales damnificados al interior de los trabajadores despedidos se encuentran las mujeres, de mediana edad, con elevado nivel educativo, jefas de hogares monoparentales y a cargo de familias.

La magnitud de los despidos

La situación del mercado de trabajo en Argentina ha evidenciado un cambio de tendencia en 2016, con una sostenida destrucción de puestos de trabajo y expulsión de trabajadores. Para la presente investigación, se efectuó un seguimiento en materia laboral que consistió en la realización de un amplio y exhaustivo relevamiento de despidos y suspensiones mensuales, basado en una diversidad de fuentes tanto cualitativas como cuantitativas. Se contabilizaron los despidos y suspensiones a través de denuncias efectuadas por sindicatos y colectivos de trabajadores, información publicada en los medios de comunicación (no sólo nacionales, sino fundamentalmente provinciales, regionales y municipales) y se utilizó información recogida a través de fuentes primarias, con consultas directas a dirigentes y representantes sindicales de cada rama de actividad.