1983-1993: el nuevo poder politico

Los diez años de democracia transcurridos entre 1983 y 1993 se presentan como la superación de tres pasados de la sociedad argentina: el anterior a 1976; el de la ultima dictadura militar y su feroz violación de los derechos civiles y políticos; el de las hiperinflaciones de 1989 y 1990.

El gobíemo actual anudó la siguiente relación entre esos tres pasados: luchar, reclamar o resistir como antes de 1976, puede producir un desorden político que haga necesaria una nueva dictadura o un desorden económico que origíne nuevas hiperinflaciones.

Diez años otra Argentina

El kirchnerismo anunció el final de la transición que comenzó Raúl Alfonsín. Son las dos puntas del camino. Es al mismo tiempo el final de ese tránsito y el comienzo de un nuevo ciclo. No hay un camino de vuelta a un modelo de apariencia democrática como el que aparecía en forma intermitente, entre los gobiernos militares del siglo pasado. Es un nuevo esquema, con nuevos paradigmas y diferentes reglas de juego.

En el siglo XX las democracias eran esencialmente inestables. Y esa fragilidad respondía a que además de las instituciones formales había una trama de poder de hecho, un bloque fuertemente consolidado, que gobernaba al mismo tiempo que el esquema institucional. Era una sociedad con dos esquemas de gobierno simultáneos.

“El tema de la reforma judicial debe ser de todo el pueblo”

Eduardo Anguita: –Empecemos por el tema que convoca a la mayoría de los medios. ¿Qué se está reformando? ¿Qué significa esta modificación del Consejo de la Magistratura que usted integró durante cuatro años del 2002 al 2006?.

Beinusz Szmuckler: –Me parece que el origen de esto está en el lanzamiento de este movimiento denominado Justicia Legítima, integrado por una cantidad de jueces, de defensores públicos, de fiscales, que salió como reacción frente a las posiciones de la Asociación de Magistrados y funcionarios de la justicia Nacional, que a fines del año pasado había publicado un documento con un contenido de defensa corporativa muy fuerte, que mereció esa respuesta. Yo creo que esto es como un punto de partida. Es evidente que hay que transformar la Justicia.

Los jóvenes coparon los debates

La juventud tunecina organizada envió ayer un mensaje de compromiso con la revolución nacional e internacional en la jornada de cierre del Foro Social Mundial (FSM) celebrado en Túnez, cuna de la Primavera Arabe. Cuando muchos cuestionan el papel político del encuentro antiglobalización, los jóvenes tunecinos se apropiaron de él para decirle al mundo que no están dispuestos a dejar en manos de otros el destino de su país.

Política comparada, Estado y democracia en la teoría de Stein Rokkan

El politólogo noruego Stein Rokkan fue uno de los científicos sociales más importantes de la posguerra, pero su contribución intelectual para la consolidación y desarrollo de la ciencia política contemporánea es aún prácticamente desconocida en el ámbito latinoamericano. Su original y a la vez compleja “Teoría del desarrollo político, de la democracia y del pluralismo” se basa en una serie de modelos para el análisis de la construcción de los Estados-nación y los procesos de democratización en Europa occidental. Si bien tiene como foco de análisis la historia de Europa, no debe considerarse como una “teoría estrictamente europea”, sino como un cuerpo de conceptos que ofrecen una perspectiva de análisis para otras experiencias histórico-políticas como es el caso de los países latinoamericanos.

"La democracia se defiende con participación popular; solidaridad y justicia social"

“No somos nosotros los que generamos oposición por ser negativos o subversivos, sino que encontramos a nuestros deseos de progreso, de justicia, de solidaridad, la oposición de políticas concebidas en un modelo económico que no responde al interés nacional, ni de las mayorías populares. Es propio de los gobiernos autoritarios que esto suceda, pero resulta inexplicable que gobiernos surgidos del voto popular, que plantearon programas progresistas en el curso de su gestión, modifiquen objetivos, fundados en un pragmatismo o un posibilismo que encubre la falta de convicción en aquellos programas, o expresan contradicciones y diferencias internas y terminan conciliando con el gran poder, conciliando con el capital financiero internacional, aunque se continúe expresando las ideas en dos discursos diferentes."

El precio de la desigualdad según Joseph Stiglitz: ineficacia y democracia en peligro

Hay momentos en que los pueblos se alzan (o reaccionan, si te gusta más) y dicen «esto no va más, esto debe cambiar» Ahora, estamos en eso. Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de economía, hace mucho tiempo que viene previniendo los desvíos del actual sistema y de la financierización de la economía. En su nuevo libro se centra en el «precio de la desigualdad».

Hace veinte años que vienen aumentando las desigualdades y no solo son socialmente inaceptables sino más nefastas aún desde el punto de vista económico. Los indignados lo ponen muy bien en evidencia enarbolando los colores del 99% con referencia al 1% que ya había estigmatizado el antiguo director del Banco Mundial y Premio Nobel de economía Joseph E. Stiglitz.

Al capitalismo no le sienta bien la democracia

El filósofo alemán Jürgen Habermas ha escrito en su último libro y repite en varias declaraciones públicas que en Europa se está desmantelando la democracia (Ver Georg Diez, A Philosopher's Mission to Save the EU). Un juicio muy fuerte del que se hacía eco compartiéndolo alguien nada sospechoso de radicalismo y que conoce bien el continente como el ex canciller alemán Helmut Schmidt (L'Allemagne dans et avec l'Europe, L'Economie politique n° 053 - janvier 2012).

No creo que se trate de palabras vacías sino de un proceso real, ya innegable aunque desearía que no llegue a ser imparable a corto y medio plazo.

Bastó con que el ex presidente Papandreu amagara con la convocatoria de un referéndum para que se le hiciese dimitir, o que Berlusconi sacara la cabeza frente a Bruselas para que igualmente saliera por la puerta chica de donde le habían puesto, para mayor o menor fortuna, los electores italianos.