Del capitalismo mercantil al capitalismo industrial

Alfredo Eric Calcagno * (Especial para sitio IADE-RE) | Prólogo de Alfredo Eric Calcagno del libro "La transición del capitalismo mercantil al capitalismo industrial. Aportes para una historia critica", de Gerardo Mario de Jong (Ediciones con doble Z, 2019). 

 

El autor. El contenido y la orientación de la Historia de la transición desde el capitalismo mercantil hacia sus versiones industriales, tecnológica y financiera son inseparables de la personalidad de su autor. Los libros no se producen por generación espontánea: expresan la versación, las ideas y el temperamento de quien lo escribió. La vocación y la capacidad para emprender una investigación filosófica, científica, técnica o histórica, constituye de por sí un valor que honra a quien la emprende. Pues bien, a ese impulso se le agrega el hecho de haber sostenido siempre esas ideas en el ámbito intelectual y político, la pasión que pone quien escribe como parte de una lucha permanente. Quien está comprometido actúa con la presión emocional de su vida y de su época. El libro es una expresión más de sus convicciones y de su esfuerzo. Este es el caso de Gerardo de Jong, cuya biografía muestra una constante defensa de la verdad y la coherencia en los razonamientos –tanto teóricos como prácticos–, así como de la justicia y la equidad en las relaciones sociales y políticas.

Para quien no conozca a de Jong sintetizo algunos de sus antecedentes. Es Doctor en Geografía (Universidad Nacional de La Plata). Ha sido Profesor en las universidades de Buenos Aires, Nacional del Comahue y Nacional del Sur. Ha dictado cursos en el Doctorado de la Facultad de Humanidades de las universidades nacionales de La Plata y Comahue, también de posgrado en las universidades de Rio Cuarto, del Centro de la Provincia de Buenos Aires y de Guadalajara (Jalisco, México). En la función pública trabajó en el ex Consejo Nacional de Desarrollo, en el Consejo Federal de Inversiones y en Hidronor. Además, fue consultor en proyectos hidráulicos e hidroenergéticos. Actualmente es investigador del Laboratorio Patagónico de Investigación para el ordenamiento Ambiental y Territorial (LIPAT) de la Fac. de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue y del Instituto Patagónico de Estudios de Humanidades y Ciencias Sociales (IPEHCS), Conicet-UNCo. Es autor de varios libros fundamentales sobre el desarrollo regional, en especial de las provincias de Río Negro y Neuquén. Entre ellos sobresalen: El minifundio en el Alto Valle del Río Negro: estrategias de adaptación; Geografía, Método Regional y Planificación; La fruticultura patagónica del Alto Valle: conflictos de una estructura capitalista ineficiente en la era del capital tecnológico; y La olvidada planificación regional y sus fundamentos teóricos y metodológicos. Además, ha publicado ochenta artículos en revistas científicas y realizado múltiples consultorías sobre proyectos hidráulicos.

El momento

En la vida de un libro es importante el momento en que se publica. Para que las opiniones expresadas sean atendidas –y más aún aceptadas– deben atravesar el filtro de la ideología y los prejuicios del lector, y muchas veces los textos contradicen sus aprensiones. De allí la verdad del dicho que afirma que “no hay que tener razón antes de tiempo”. En este sentido, la aparición ahora del libro es oportuna. El eurocentrismo (incluyendo más adelante a EE.UU.) era inatacable desde el s. XVI; ahora se lo cuestiona desde los puntos de vista económico, cultural y geopolítico. El conocimiento histórico se extiende a países y épocas ignorados en Occidente.

En la realidad los países de Asia han alterado el mapa del poder económico y político mundial. Un indicador de esta situación es la variación de las grandes regiones mundiales en la participación en el producto mundial (medido en paridad de poder de compra) entre 1950 y 2015: la de Europa cayó de 29 a 17%; la de Estados Unidos, de 27 a 16%; y la de Asia subió de 18 a 46% (cifras de Maddison Historial Statistics).

Este cuestionamiento de hegemonías se plantea en muchos ámbitos, como ocurrió en la UNESCO con motivo de la elaboración de la Historia de la Humanidad, obra magna que fue finalmente editada en 2000, en la que participaron decenas de historiadores importantes de muchos países.

Uno de los integrantes del grupo de dirección, Gregorio Weinberg, me relató en esa época que, cuando el trabajo estaba muy avanzado, hubo que rehacerlo, porque historiadores asiáticos y africanos advirtieron que se estaba relatando la historia de los países occidentales y no la de la humanidad; y en el marco de la transformación geopolítica a nivel mundial señalada era de especial relevancia darles la importancia que merecen a regiones antes ignoradas. Entonces se resolvió incorporar en un pie de igualdad a toda la humanidad.

El libro

Por supuesto, un prólogo no tiene por objeto describir el libro que presenta, sino destacar sus virtudes (y, eventualmente marcar sus defectos o carencias) y señalarle al lector las ventajas de leerlo. En este caso, además del relato de un proceso histórico, sobresale la rectificación que fundamenta de Jong, de la versión europea de la transición del feudalismo al capitalismo industrial.

La reivindicación de la verdad histórica

En este libro se manifiesta el apego a la verdad histórica y se critica el relato eurocentrista acerca de un hecho histórico de gran trascendencia: nada menos que la transición del feudalismo al capitalismo industrial.

Como lo expresa de Jong, este proceso histórico “tiene una larga historia detrás, la que poco tiene que ver con aquello que al respecto ha aportado la historiografía europea occidental. Es decir, aquella que responde en general a una de las restricciones usuales de los estudios históricos que no logran apartarse de los acotados hechos relacionados con el entorno propio”.

“La presente historia de esa transición ha permitido verificar que, conceptualmente hablando, la mirada euro-céntrica con que se ha analizado el aludido proceso en el pasado adolesce de falta de información sobre la escala y la masividad de la industria en el Cercano Oriente desde el siglo VI en adelante. Además, permanece ignorado el posterior desarrollo capitalista industrial de la economía de Basileía Romaión en los siglos IX, X, XI, XII y, también, que las relaciones mercantiles que a través de Rusia y los países bálticos fueron la clave para la expansión del comercio en ese Mar Báltico y en el Mar del Norte. (...) Sucedió que, paralelamente, las relaciones mercantiles son aquellas con que se explica el surgimiento de la industria en las vecindades de la región del Mar del Norte, en forma totalmente desvinculadas de la última crisis del sistema feudal ya en sus etapas finales en Europa Occidental (siglos XII a XV). Más aún, la versión histórica dominante en Europa Occidental no tiene en cuenta, lamentablemente, la complejidad del desarrollo económico del Cercano y el Medio Oriente desde el segundo milenio antes de Cristo. Todas las ideas eurocéntricas reflejan una concepción según la cual el capitalismo fue una plantita por ellos cuidada, que surgió localmente del antiguo feudalismo y cuyo destino era solucionar todos los problemas de la humanidad (...). Aparecía con inusitada fuerza en la que la historia de esa humanidad, que hasta ese momento, no había tenido supuestamente nada que ver con esa también supuesta raza privilegiada”.

Algunos motivos para leer este libro

i) Es el resultado de una investigación amplia y acuciosa

En este libro, de Jong analiza los diferentes cambios sociales generados por los sucesivos procesos de producción, acumulación y distribución a través del tiempo. Considera primero las diferentes etapas, desde la declinación y caída del Imperio Romano y los cambios en la organización económica y social; después examina la transición del feudalismo al capitalismo industrial occidental; y por último se refiere a la crisis global del mundo moderno.

ii) Aplica las relaciones de causalidad correctas y distingue con nitidez lo fundamental de lo accesorio

En este amplio recorrido histórico, de Jong registra de manera central lo que denomina “una vocación biológica hacia el acaparamiento, hacia el poseer como parte de la preservación”. Critica el eurocentrismo del análisis historiográfico tradicional; en especial, pone en evidencia el escaso conocimiento sobre la índole y la trascendencia de los procesos que se desarrollaban en Oriente con milenaria anterioridad a las innovaciones occidentales. La transición del capitalismo mercantil al capitalismo industrial.

iii) Ubica los hechos en el lugar geográfico correcto

El viaje por el espacio al que nos invita de Jong es esclarecedor por su sólida formación como geógrafo, ya que recorre desde la antigua Mesopotamia, el Imperio Griego y la India, China, la industria de la seda y las rutas mercantiles, la decadencia de Grecia y el surgimiento de Alejandro Magno.

En esta dirección de Jong afirma: “El papel de los períodos en la Historia es similar al del territorio en la geografía: el territorio requiere de un rico análisis con fuerte base conceptual de un determinado proceso regional para no solo entender las decisiones que resultaron en la morfología de un territorio determinado, sino para planificar determinadas transformaciones a las que aspira la sociedad de la región”.

Todo este recorrido histórico es valioso para el análisis del mundo actual, caracterizado por la violencia, la desigualdad, la captación de la riqueza y la apropiación de recursos naturales.

iv) Critica la historiografía europea de corte imperial.

En este trabajo el autor persigue un abordaje humanista y social de diferentes procesos históricos. Los confronta con lo que denomina formas de dominación de la cultura occidental y descalifica a la historiografía europea de corte imperial. Además, no se detiene solamente en un recorrido global, sino que analiza con rigurosidad las relaciones sociales. Un ejemplo de la seriedad de su trabajo es el estudio referido a las innovaciones tecnológicas introducidas en la industria y la producción agroganadera del norte de Europa del siglo XI en adelante.

En síntesis, este libro no es un texto escrito sólo para pocos lectores. Es un llamado a atender las necesidades propias de cada país, de cada región, de cada organización social, teniendo en cuenta sus propias especificidades, demandas y realidades. Para terminar, solo queda felicitar a Gerardo de Jong por su esclarecedora obra.

 

* Politólogo | 10-04-2019.