La recesión se instala en Europa y crece la presión sobre el BCE

El Producto Interno Bruto del bloque monetario descendió a una tasa anualizada de 0,9% en los primeros tres meses del año, según datos publicados el miércoles, agravando una recesión que empezó a finales de 2011.

El sur de Europa vive condiciones más propias de una depresión que de una recesión lo que, combinado con un debilitamiento del crecimiento global, está arrastrando a las principales economías de la zona euro. Alemania se expandió a un ritmo anémico, mientras que Francia se contrajo.

La crisis compleja: una elaboración

En agosto de 2007 se inició en Estados Unidos la crisis llamada “de las hipotecas de mala calidad” que reventara finalmente en septiembre de 2008, con la quiebra de Lehman Brothers y el crack de las bolsas de valores. La naturaleza de la crisis ha estado en cuestión y hay distintos puntos de vista sobre su complejidad. La triple crisis es una entrada, donde las crisis energética, alimentaria y económica van de la mano. Otro enfoque es la crisis de larga duración como propone Arturo Bonilla. Otra es una crisis financiera que ya pasó (2007-2009) y entonces estamos a las puertas de otra crisis en Europa. Esta es una lectura muy anglosajona y metabolizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE-. Otras lecturas de más largo alcance permiten avizorar que se trata de un cambio de tiempos.

La última crisis global como una manifestación de la reconfiguración mundial del capital y su impacto en EE.UU.

El objetivo de este trabajo es analizar el impacto de la crisis global en EEUU e intentar desentrañar las causas fundamentales de la crisis en este ámbito nacional, sin detenerse en los análisis unilaterales acerca del sistema financiero. Para lograr el objetivo partimos de analizar el sistema financiero de EEUU y estudiar las medidas expansivas en política monetaria que fueron aplicadas por la FED. De esta forma, se busca demostrar la ineficacia de la implementación de la política monetaria para la superación de la crisis y revelar la conexión entre el sistema financiero y el real, o mejor dicho, romper con el supuesto de que estas dos esferas son escindibles y lograr analizarlas en su unidad.

La City busca salir del oprobio

Lady Hogg no necesita darse ínfulas. Hija de ministro, esposa de diputado, es el prototipo del establishment inglés seguro de sí, “nacido para gobernar”. Fue periodista, asesora del primer ministro John Major, presidenta del grupo inversor 3i y administradora de la BBC. La baronesa, de 66 años, necesitará de todo su temple para lograr la más peligrosa de las misiones: encontrar quien administre y elabore la famosa Libor (London Interbank Offered Rate), la tasa de interés interbancario, eje del escándalo del siglo.

Los bancos británicos, en el ojo de la tormenta

¿Algo huele a podrido en la City de Londres, donde se concentra la industria financiera británica?

En las últimas seis semanas, los tres grandes bancos británicos que habían conseguido salir relativamente ilesos de la crisis financiera se han visto inmersos en escándalos, perjudicando la ya enturbiada reputación de la banca británica y socavando los esfuerzos del sector para eludir regulaciones más estrictas.

Guerras monetarias y energéticas del imperio

La ya endémicamente peligrosa coyuntura en el Oriente Medio se agravó esta semana con la adopción por la Unión Europea (UE) del embargo sobre las compras del petróleo y petroquímicos iraníes, acompañadas por otra tanda de sanciones contra el banco central iraní. Cuando aun no se cumple el primer aniversario de los bombardeos de la OTAN para cambiar el régimen en Libia y se ven signos de una guerra civil con los combates entre las facciones “revolucionarias” y los ataques de los simpatizantes del derrocado Muammar el Gadafi, los mismos gobernantes de Estados Unidos (EE.UU.), Francia, Gran Bretaña y otros países de la UE que reclamaron una acción rápida contra el gobierno de Trípoli están exhortando ahora a acciones militares contra Siria e Irán.

Todo esto en el contexto de la grave crisis financiera y económica que azota a la UE, con sus secuelas de desempleo y empobrecimiento masivo, y que va camino de convertirse en una “guerra monetaria” por los niveles estratosféricos de endeudamiento de Estados occidentales, en particular de EE.UU., que financia su endeudamiento gracias a la primacía del billete verde como moneda de reserva y de pago para las transacciones comerciales mundiales.

A tres años de la caída de Lehman Brothers

Transcurridos más de tres años desde la caída de Lehman Brothers y del comienzo de la mayor contracción del PIB mundial desde la Segunda Guerra, la crisis financiera lejos está de haber sido superada. En algunas economías avanzadas es muy probable que se registre una tasa de crecimiento negativa o cercana a cero durante 2011. La recuperación prácticamente se detuvo durante el segundo trimestre de 2011, mientras que las revisiones a la baja señalan que el desempeño de la economía mundial es más endeble de lo previsto. La incertidumbre sobre la evolución de la demanda agregada pone de manifiesto que la recuperación será lenta y complicada.

A la inversa de las últimas décadas, los países emergentes se encuentran, en este caso, en una situación más favorable respecto de los desarrollados. Si bien en un principio se registró un descenso generalizado del nivel de actividad, en estos países la recuperación fue mucho más acelerada y sostenida en el tiempo. No obstante que la mayoría de las economías en desarrollo continúa creciendo a tasas vigorosas, plantea serios riesgos de desaceleración de la demanda agregada el hecho de que el nivel de actividad se haya debilitado más de lo previsto, tanto en los Estados Unidos como en la Unión Europea, en consonancia con la incertidumbre resultante de la creciente inestabilidad financiera.