“Estoy de acuerdo con el ministro Caputo”

 

El ministro de Finanzas Luis Andrés Caputo expresó, según Marcelo Bonelli, que “queremos ganar las elecciones para profundizar nuestro programa económico” y agregó que “si atacamos el déficit ahora, habrá más piquetes y la vida será imposible en Argentina”. Norberto Alayón sostiene en sentidoopuesto a Caputo, que es vital que la Alianza Cambiemos no gane las elecciones de medio término.

El nuevo fracaso de la teoría del derrame

 

Con el arribo de Mauricio Macri a la Casa Rosada a fines de 2015 existió un “cambio” rotundo en las políticas de Estado. Este viraje estuvo dirigido a beneficiar a algunos sectores económicos por sobre otros, generando un nuevo esquema de ganadores y perdedores en la Argentina. En este informe se pretende identificar qué sectores de la actividad económica fueron beneficiados y qué sectores perjudicados durante el primer año de gestión de Mauricio Macri.

Sobreactuaciones

 

Expongo mis ideas en los micrófonos de la radio y, con alguna frecuencia, en las páginas de este diario, pero vuelco cuando discuto con un votante de Mauricio, como si se desmoronaran mis modestas habilidades retóricas

Y en eso llegó un empresario

 

Todas las encuestas coinciden: más del setenta por ciento de los argentinos desaprueba la administración del gobierno de Cambiemos, pero la mitad confía en Mauricio Macri. ¿Cómo es posible? ¿Qué explicación tiene? Los mismos profesionales aseguran que Cambiemos tiene un techo de aceptación del veinticinco por ciento, al que llaman el núcleo duro.

Un año del gobierno de Cambiemos

 

Allá por marzo de 2016 habíamos indicado en un artículo que el verdadero plan del gobierno de Cambiemos era la recesión programada: ”En realidad, el gobierno de derecha de Macri crea ilusiones y promesas con la deliberada intención de no cumplirlas porque su plan es otro: la recesión programada para que los salarios reales y la ocupación caigan y volvamos a una distribución del ingreso favorable al capital concentrado.”

Garrálapala

 

Esta gente todavía tiene plata de los argentinos para gastar en movilizaciones. Pero la gente va porque la llevan, no porque esté convencida de que esa es la salida”, sentenció el Momo Venegas. La idea de emergencia social rebotó en la sociedad porteña con tantas ramificaciones y explicaciones como si se hablara de un evento marciano. La emergencia está y se viene lo peor, lo que está en discusión es cómo se resuelve desde la política eso que está fuertemente instalado en la realidad, que ya se siente con fuerza en el conurbano y las provincias, aunque en la CABA todavía no haya llegado a fondo.